Lo más ridículo de 2017: breve repaso por los casos más locos vistos en los tribunales

 
divorcio y redes sociales
 

Ver para creer

El 2017 ha sido un año ajetreado en todos los sentidos – la eleccion de Trump, el conflicto en Cataluña, la vuelta de Juego de Tronos...- y los casos vistos en los Tribinales de Familia no han sido la excepción. A estas alturas ya estamos poniendo los últimos clavos al ataúd del año 2017, pero antes de dejarlo ir del todo hemos recopilado para ti una pequeña lista de los casos más absurdos del año, analizados en clave de humor. Ver para creer:

1.  No solo de pan vive el niño 

Eso es lo que debío pensar la madre de este adolescente de Pontevedra al solicitar como pensión de alimentos para el crio la modesta cuantía de 10.000 euros mensuales. La madre, que en ningún momento del proceso especificó cuáles eran las necesidades del adolescente, aseguró, sin embargo, que eran mucho más costosas que las de los otros chicos de su entorno porque el niño estaba acostumbrado a un nivel de vida "fuera de lo común".

 
¡Pesetas!
¡Pesetas!

Asumo que el chaval disponía de chofer propio para ir al instituto, desayunaba macarons con el nesquik y gozaba de un nivel de vida propio de los usuarios de la red social para niños ricos - richkids.life - cuya suscripción  asciende a la friolera de ¡1.000€ mensuales!. Si a todo eso añadimos las actividades extraescolares que, imagino, incluían la práctica simultánea de esgrima y equitación la cantidad solicitada por la madre parece completamente razonable.

Desgraciadamente el caso cayó en manos de jueces insensibles que claramente no tienen hijos y no saben cuanto cuesta mantenerlos ya que la sentencia fijó la cuantía final en unos miserables 1.600€ mensuales, dejando al pobre chico en riesgo de muerte por inanición.

 
¡Piedad!

 

2. En el amor y en la guerra (casi) todo vale

Mientras entre los fans de Jason Bourne y los de James Bond seguían con las batallas sobre quien debía ser nombrado mejor espía de todos los tiempos, en Vigo surgía una digna competidora y aspirante al título. Se trata de una mujer que con la destreza de todo buen espia de Hollywood, intercepto dos cartas dirigidas a su entonces marido y las usó para ganar ventaja en el proceso de divorcio. 

La mujer, que todavía recibía la correspondencia de su marido del que se encontraba separada de hecho, no dudo en abrir y leer varias cartas dirigidas a éste sin consentimiento ni conocimiento del hombre. "Lo tengo" debió pensar la mujer "Con esta información tengo el divorcio ganado".

 
¡Lo tengo!
¡Juicio ganado, baby!

La señora ya estaba descorchando el champán cuando a alguien se le ocurrió preguntar "Oye y esto de leer las cartas ajenas ¿No era un delito?" Y es que el caso no saldría de lo común si no fuera por lo que ocurrió después: la mujer adjunto las cartas a la demanda. 

Así es, señores. La super-espía no se conformó con interceptar y leer las cartas de su ex y usar la información a su favor en el juicio sino que, con el sigilo y la discrección que caracteriza a todo buen espia, decidió adjuntar las mencionadas cartas a la contestación a la demanda dejando al descubierto la comisión del delito ante su marido, el juez, el fiscal y media España.

 
¡Oh mierda!

Como era de esperar el marido denunció a la mujer por un delito de revelación de secetos. A la ex esposa le cayó una pena de 18 meses de prisión y una multa de 4.500 euros. En el camino, probó que las mujeres también pueden meterse en la piel de un espía de cine, con valentía, destreza y un plan imposible para realizar. #feminismo

3. La clave está en no cambiar las claves

El arte para el espionaje informático no es sola cosa de americanos y rusos. En España tenemos también ejemplos de que con un poco de maña, un ordenador y mucha rabia contenida se pueden obtener grandes resultados. Si no que se lo digan a Andrés, vecino de Badalona que, actuando con el mismo motivo que nuestra Sra. Bond de Vigo, entró en el buzón de correo electrónico de su mujer para leer los correos electrónicos que ésta intercambiaba con su abogada. El hombre estudió con detenimiento la estratagia que la mujer y su abogada planeaban seguir durante el proceso de divorcio y, ya de paso, echo una ojeada a los picantes mensajes que su ex intercambiaba con su nueva pareja.

 
¡Ja Ja Ja Ja Ja Ja”

El plan parecía perfecto- hackeo de cuenta, wifi ajeno, sobrina de 13 años a la que echarle la culpa...- y el hecho de que la hazaña se deasarrollase en el ciberespacio, le daba, además, un toque de glamour. ¿Qué podía salir mal? 

Simple. Andrés, confiado y crecido por la fechoría que había logrado, cometió un error: cambió las claves de acceso a las cuentas y marcó los mensajes interceptados como "leidos". Y eso fué justamente lo que le delató. La mujer, al no poder acceder a sus cuentas de correo electrónico y Yahoo, pudo averiguar que alguien había entrado sin consentimiento y ató cabos ¿Quién podía tener interés en su proceso de divorcio y, al mismo tiempo, en su nueva relación? ¡ANDRÉS!

 
Not very bright

La sospecha se confirmó cuando la nueva pareja de la mujer, informático de profesión, recuperó las cuentas y averiguó que el acceso inautorizado al correo se había producido desde la dirección de IP de la casa de la madre de Andrés. Andrés declaró en el juicio que no recordaba "casi nada" pero no consiguió convencer al juez que le condenó a 2 años de prisión.

4. Los niños vieneN (y se van) con un pan bajo el brazo

No sólo los menores necesitan el apoyo de sus padres. Eso es lo que aprendió un juez de Sevilla al que le tocó juzgar el caso de una mayor de edad que, tras fallecimiento de la madre con la que convivía, solicitó del padre el abono de una pensión de alimentos para satisfacer sus necesidades. La petición no parecería nada descabellada si no fuera por el hecho de que la demanda se interpuso después de haber recibido cerca de 100.000 euros en la herencia de la madre (según el padre aprox. 22 mil sólo en joyas <sic!>) y después de haberse mudado a la casa del padre.

En fin, como era de esperar el juez rechazó la petición y la "pobre" chiquilla tuvo que conformarse con vivir en casa de su padre a todo pagado, pero sin recibir las ansiadas transferencias mensuales. Así es como yo la imagino pasando las tardes en el sofá de la casa de su progenitor...

 
¿A quién le importa?
Soy rica

5. ¡Mi reino por un like!

En los tiempos en los que vivimos la notoriedad en la red, y en especial en las redes sociales, es un valor en sí mismo. Si sabes moverte en las RRSS y no tienes miedo de los omnipresentes haters, exponer tu vida en Instagram o Youtube puede servir para pagar tu hipoteca. Pero para la mayoría de los usuarios de Facebook, el mero privilegio del ciber-exhibicionismo, del reconocimiento social, de que el vecino vea lo bien que te va la vida, vale más que el propio dinero. 

 
Las masas nos adoran, Manolo

Este es el caso de la pareja de Córdoba que acudió a los tribunales buscando asegurar el futuro de su hijo de 8 años y solicitando que los abuelos maternos se hiciesen cargo de la pensión de alimentos del retoño. Estos padres que, según su propia versión de los hechos carecían de ingresos y se encontraban en una situación de precariedad, no podían cubrir las necesidades básicas del chaval, pero sí viajar a la playa o comprar el abono anual del Córdoba (¡hay que apoyar el equipo!).

La documentación que los padres presentaron ante juzgado "demostraba" claramente que la familia necesitaba ayuda económica, pero el caso se complicó cuando los abuelos aportaron nuevas pruebas. Los abuelos, que también eran usuarios de Facebook, aportaron en el juicio numerosas fotografías en las que se mostraba una imagen muy diferente del nivel de vida y del patrimonio de la pareja: vacaciones en la playa, el pase anual al estadio de club de futbol de la ciudad, nuevo coche… A alguien se le había olvidado que los abuelos también pueden usar Facebook y que una simple revisión de los muros de los demandantes les serviría para desmontar toda la farsa montada por los padres del menor.  ¿La moraleja de la historia? No añadas tu madre a  amigos en Facebook.

 
¿Moraleja? Nunca añadas a tu madre a tus amigos de Facebook

6. NO DEJES PARA MAÑANA...

Ya se lo decía su madre "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy", pero Bill (nombre ficticio), abogado de profesión, no debía estar muy atento. Solo así se explica el error que cometió en perjuicio de su clienta en el proceso de divorcio al solicitar la pensión compensatoria fuera de plazo. 

La mujer, que ya hacía cálculos sobre cómo iba a distribuir la merecida pensión compensatoria tras años trabajando para el hogar, debió entrar en furia al saber que el abogado en el que había depositado toda su confianza (y dinero) había cometido semejante error, dejándola sin esperanzas de recibir un duro.

 
Yo lo mato

¿No os decían vuestras madres aquello de que hay que casarse con un abogado para tener la vida resuelta? Pues bien, a esta pobre mujer de Santander no le ha hecho falta pasar por el altar para conseguir el mismo resultado- una "pensión compensatoria" a cargo de su abogado. La mujer, menos radical que yo (véase gif anterior) decidió denunciar a Bill por su falta de diligencia profesional ganando el juicio y consiguiendo que el juez dictase sentencia a su favor condenando al abogado a abonar una indemnización de 66.000 € por el perjuicio causado.

Y con esto llegamos al final. El 2017 se acaba dejando tras de sí una buena dosis de demandas absurdas y litigios "raros". Podemos estar orgullosos de no llegar a los niveles de locura que se ven en los juzgados americanos, si sirve de consuelo . Pero recordad:  para que triunfe el sentido común, debemos primero buscar cordura en nosotros mismos.

¡Nos vemos en 2018!

 
 
 
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