¿Cómo hacer el convenio regulador?

¿Qué debe incluir el convenio?  Contenido mínimo y consejos para la redacción del convenio regulador

 
 

El Convenio Regulador, al detalle

El convenio regulador es el documento que contiene los pactos de los cónyuges que van a regir tras la separación o el divorcio de mutuo acuerdo. Estos pactos están destinados a regular las relaciones en cuestiones como los bienes del matrimonio, la vivienda o los hijos en común en caso de desacuerdos venideros. Sin embargo, la generalidad con la que están redactados muchos convenios y la falta de previsión de situaciones futuras, lleva a tener que volver a acudir a los tribunales cuando se producen discrepancias entre los ex cónyuges que no encuentran solución en el texto del convenio.

Un buen convenio regulador debe prever hasta el más mínimo detalle para evitar problemas en el futuro, especialmente en aquellas cuestiiones relativas a los hijos, su manutención y los horarios y tiempos de visita. Con esto no queremos decir que el convenio deba regular de manera expresa cada eventual situación que pueda darse en el futuro, sino que debe “prever” una solución para los problemas más frecuentes que, aunque no existan en el momento de redactar el convenio, pueden llegar a producirse.

¿Qué debe contener el convenio regulador?

El convenio regulador tiene, por mandato legal, un contenido mínimo obligatorio y debe contener, al menos, las medidas relativas a los aspectos siguientes:

1. CUSTODIA Y PATRIA POTESTAD

El convenio debe especificar a cuál de los dos progenitores se atribuye la custodia de los hijos menores de edad. La custodia puede corresponder a uno solo de los progenitores (custodia monoparental materna o paterna) o a ambos (custodia compartida). En caso de existir dos o más hijos comunes, también es posible pactar una custodia "repartida", consistente en que la custodia de unos hijos se atribuya a un progenitor y la de otros al otro. Este sistema no se aconseja en niños de corta edad o de edades muy cercanas, pues no es conveniente separar a los hermanos, pero sí sería posible cuando exista una amplia diferencia de edad entre ellos como por ejemplo, un niño de 3 años y un adolescente de 15.

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También habrá que determinar a quién corresponde la patria potestad. La patria potestad, salvo que se hubiese acordado otra cosa en una sentencia judicial, será ejercida por ambos progenitores. Por ello, bastará con mencionar en el convenio de manera general que la patria potestad corresponde a ambos.

2. RÉGIMEN DE VISITAS Y COMUNICACIÓN DE LOS HIJOS CON EL PROGENITOR NO CUSTODIO

El convenio regulador también debe regular el régimen de visitas y comunicación de los hijos con el progenitor con el que no convivan, es decir, el progenitor no custodio.  Además, de considerarse necesario, se podrá establecer el régimen de visitas con los abuelos y otros familiares o allegados a la familia (otras personas que, sin ser familia, son personas cercanas y con las que los hijos tenían relación cercana y/o habitual).

2.1 VISITAS PROGENITOR NO CUSTODIO

A la hora de fijar el régimen de visitas del hijo con el progenitor no custodio, el convenio deberá dar respuesta a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué días de la semana se van a producir las vistas? Hay que especificar los días de visita entre semana y las visitas de fin de semana (todos los fines de semana, fines de semana alternos, uno al mes…). También se deberá aclarar si esas visitas serán o no con pernocta desde el inicio y, de ser el caso, desde que edad concreta o acontecimiento empezarán a producirse las pernoctas. Por ejemplo, “a partir de los 3 años” “cuando deje ser lactante”, etc.
  • ¿Cómo se reparten los festivos y los puentes? Quién estará con el niño estos días y, en el caso de que el fin de semana de visitas venga seguido por un día festivo ¿Se prolongará el fin de semana hasta el final del día festivo? ¿Y si el festivo es entre semana y afecta a las visitas? 
  • ¿En qué horario en que se producirán esas visitas? Además de los días de visita hay que determinar el horario en que esos encuentros van a tener lugar, especificando las horas concretas de recogida y entrega de los hijos.
     
  • ¿Dónde va a ser la recogida y la entrega de los hijos una vez finalizadas las visitas? Lugar en el que se producirá la entrega y recogida de los niños. Por ejemplo, en el domicilio del custodio, en el colegio, a la salida de las actividades extraescolares, etc.  
  • ¿Qué personas tendrán que hacer la entrega y recogida de los niños? Si se desea, se puede incluir una cláusula limitando las personas que están autorizadas para recoger y entregar al niño cuando deban producirse las visitas. Por ejemplo, solo los padres, solo familiares, etc. Es interesante añadir esta previsión cuando no se desea que terceras personas, normalmente la nueva pareja de uno de los progenitores, sea quién recoja o entregue al menor. 
  • ¿Cómo se repartirán las vacaciones? Otra de las cuestiones que el convenio debe contener es el régimen de visitas o estancias durante los periodos vacacionales:
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Verano. Se pueden repartir por mitades, por quincenas, por semanas… En el convenio habrá que reflejar desde cuándo se entiende que comienzan las vacaciones de verano (por ejemplo, atendiendo al calendario escolar) y el tiempo que corresponde pasar al menor con cada progenitor. En el caso de que los periodos vacacionales no se establezcan de fecha a fecha concreta, sino que dependan de la elección de los padres año a año, es conveniente dejar especificado el tiempo máximo que tiene un progenitor para pre-avisar al otro sobre las fechas elegidas. Además, se pueden añadir otras previsiones: ¿Se necesita autorización previa para viajar a un lugar distinto del de residencia acompañado de los hijos? ¿Y al extranjero? 

Semana Santa y Navidad. ¿Se repartirán por mitades con uno y otro progenitor? ¿Se pasarán siempre con el mismo progenitor? ¿Cada año con uno? Cuando las vacaciones se vayan a disfrutar cada año con un progenitor o se dividan por mitades hay que aclarar, además, a quién le “toca” elegir las fechas concretas los años pares y a quién los impares, para evitar conflictos en caso de discrepancia.

Otros periodos vacacionales. Incluir también otros periodos vacacionales que tenga el menor, por festividades escolares, festivos señalados de la Comunidad Autónoma, etc.

  • ¿Con quién pasará el niño los días “señalados”? Para evitar conflictos en el futuro es conveniente incluir en el convenio con quién pasará el menor los días o fechas “especiales” como los cumpleaños, el día del padre, el día de la madre… Una solución sería, por ejemplo, que el niño pase el cumpleaños de la madre con ella y del padre con éste (al igual que los días del padre/ madre). El cumpleaños del hijo, de no ser posible celebrarlo conjuntamente con ambos padres, podría pasarlo el menor cada año con uno de sus padres, celebrarlo en diferentes días con uno y otro o, pasar unas horas con cada uno de los padres. Estos son solo algunos ejemplos de previsiones posibles, sin embargo, no existe un régimen estándar que funcione para todas las familias. Busca la solución que mejor se adapte a tu familia.
  • ¿Gastos de desplazamiento? Cuando la distancia entre los domicilios de uno y otro progenitor sea de cierta entidad, es posible añadir una cláusula de reparto de los costes de desplazamiento entre ambos progenitores (gastos de gasolina, billetes de autobús o metro, viajes en avión, etc). Esta cláusula es especialmente interesante en el caso de que uno de los padres cambie de residencia aumentando la distancia entre los domicilios y como consecuencia, los gastos para cumplir con el régimen de visitas. Lo habitual es determinar que el que cambie de domicilio será el que asuma el aumento en los costes. 
  • Forma de comunicación ¿Cómo se va a comunicar el hijo con el progenitor con el que no esté en cada momento? ¿En qué horarios? ¿Cómo se van a comunicar los padres entre ellos para hablar de las cuestiones relativas a los hijos? ¿Por qué medios? ¿Se debe comunicar al otro progenitor dónde se van a pasar las vacaciones para que pueda tener conocimiento de donde está el niño en cada momento?

 

2.2  VISITAS ABUELOS Y OTROS FAMILIARES

El convenio regulador puede contener también un régimen de comunicación y visitas de los niños con sus abuelos u otros familiares como por ejemplo, hermanos que no conviven en el mismo domicilio. Para poder establecer un régimen de visitas de los hijos con terceras personas se requiere que éstas presten su consentimiento, tanto sobre las visitas como sobre los días y horas en que han de tener lugar. 

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3. PENSIÓN DE ALIMENTOS

¿Cuál será la cuantía de la pensión de alimentos a los hijos?

Una de las cuestiones más importantes es la fijación de la cuantía de la pensión de alimentos que servirá para cubrir los gastos ordinarios de los hijos en materia de alimento, vestido, vivienda, educación y cuidados médicos. Normalmente, si existen varios hijos se especifica, además del total, qué cantidad corresponde a cada hijo.

Si no sabes que cuantía pactar y que es lo que se considera razonable, puedes hacer una estimación de la pensión en la plataforma online que está a disposición del ciudadano en la web del Consejo General del Poder Judicial. Ten en cuenta que las cantidades son orientadoras, y no tienen en cuenta parámetros como la renta de los padres o los gastos concretos de los hijos. Para calcular la cuantía de la pensión de alimentos de forma más adaptada a ti te aconsejamos que acudas a un abogado.  

¿Cómo se va a actualizar la pensión?

Junto con la cuantía se deben indicar, también, las bases para la actualización de las cantidades (normalmente se hará conforme al IPC) y el momento en que se producirá esa actualización por ejemplo: al año desde la firma del convenio, desde la fecha de la sentencia, cada 1 de enero, etc. Por último, conviene especificar que la actualización conforme al IPC se hará siempre "al alza" para así evitar una reducción de la cuantía en caso de que el IPC presente valores negativos.  

¿Qué gastos se considerarán extraordinarios?

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Por definición, todos aquellos gastos que no sean ordinarios pero resulten necesarios serán extraordinarios y deberán ser abonados por ambos padres al margen de la pensión de alimentos (para saber más sobre qué gastos se consideran ordinarios, extraordinarios y cuales voluntario puedes visitar nuestro artículo "La pensión de alimentos: ¿Qué gastos están incluidos?"). Sin embargo, a pesar de que ciertos gastos se consideran ordinarios a falta de pacto, es posible acordar en el convenio que dichos gastos tengan específicamente la consideración de extraordinarios. Por ejemplo:

  1. Gastos de inicio de curso (libros, material, matrícula...)
  2. Actividades extraescolares, campamentos de verano o excursiones
  3. Clases de apoyo o refuerzo que los hijos puedan necesitar
  4. Universidad o cursos superiores o en el extranjero
  5. Gastos en dentistas como ortodoncias, extracciones,etc.
  6. Gafas u otros gastos oftalmológicos no cubiertos por la Seguridad Social
  7. Carnet de conducir
  8. Gastos de embarazo y parto
  9. Gastos de la Comunión u otros eventos

Estos son solo algunos ejemplos, pero se podrán incluir todos aquellos que se considere oportuno regular. Esto evitará tener que acudir a los tribunales cada vez que exista desacuerdo entre los padres sobre la naturaleza del gasto o sobre como debe repartirse el coste.

¿Cómo se va a repartir el coste de los gastos extraordinarios?

El coste de los gastos extraordinarios se abona por ambos progenitores al margen de la pensión de alimentos. El convenio regulador debe aclarar si el reparto se hará por mitades (50%-50%) o en otra proporción. Lo más habitual es el reparto por mitades.

¿Cómo hay que comunicar los gastos extraordinarios? ¿Es necesario el acuerdo previo? ¿Será necesario presentar factura?

Es conveniente aclarar la forma en que un progenitor debe comunicar al otro la necesidad de realizar un gasto extraordinario, si debe hacerse con carácter previo, si se exige el acuerdo de ambos para realizar el gasto o basta con la presentación de la factura una vez producido, etc. Todo ello ayudará a evitar problemas cuando exista desacuerdo entre los padres sobre la necesidad de realizar un gasto o la cuantía del mismo. Recuerda, más vale prevenir que lamentar.

4. PENSIÓN COMPENSATORIA

La pensión compensatoria es la cantidad que uno de los cónyuges entrega al otro en concepto de compensación económica por el desequilibrio producido por el divorcio. Suele acordarse cuando uno de los cónyuges se ha dedicado a la casa o ha prestado su trabajo gratuitamente o por una pequeña remuneración en la empresa o negocio del otro.  El convenio debe responder a las siguientes preguntas:

  • ¿Habrá pensión compensatoria para alguno de los cónyuges?
  • ¿Quién debe pagarla?
  • ¿Cuál será su cuantía?
  • ¿Se establece por un tiempo determinado o con carácter indefinido?

Ten en cuenta que, a diferencia de la pensión de alimentos a los hijos, la compensatoria es renunciable, por lo que no es necesario acordar cantidad alguna si ambos cónyuges están de acuerdo en no establecerla. ¿No sabes si tienes derecho a pensión compensatoria? Compruébalo aquí

5. ATRIBUCIÓN DE LA VIVIENDA Y AJUAR FAMILIAR

¿Quién continuará viviendo en la que era la vivienda familiar antes del divorcio?

Si existen hijos menores de edad, la atribución de la vivienda se hace a los menores y al progenitor que tenga la custodia, salvo que tengan otro domicilio disponible. A falta de hijos, la vivienda se podrá atribuir a uno u otro indistintamente, si existe acuerdo. Para saber más puedes visitar nuestro artículo La vivienda en el divorcio I: ¿Quién se queda la casa?

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¿Quién asumirá los gastos de la vivienda?

Además del uso de la vivienda, conviene aclarar a quién corresponderá abonar los gastos, distinguiendo entre los gastos de suministros (agua, luz, calefacción…) de los gastos de la propiedad (IBI, hipoteca…). Si la vivienda fuese propiedad de los cónyuges y estos decidiesen venderla, también se podrá establecer en el convenio el acuerdo de los cónyuges de proceder a la venta e incluso, el plazo para ello.

6. LIQUIDACIÓN DEL RÉGIMEN ECONÓMICO DEL MATRIMONIO

EJEMPLO - INVENTARIO

ACTIVO

  1. Vivienda situada en...... con una superficie de ..... metros cuadrados e inscrita en el Registro de la Propiedad de.... con número... al tomo... libro... folio....
  2. Valoración: ........... €
  3. Vehículo marca.......... modelo.... matrícula ........
  4. Valoración: ............. €

    Total activo: ............ €

PASIVO

  1. Hipoteca a favor de la entidad.... por importe de ....... y de la que quedan por pagar...... €
  2. Total pasivo: .............€

Por último, el convenio puede contener la liquidación del régimen económico del matrimonio y un reparto de los bienes comunes, aunque también es posible hacer el reparto en un momento anterior o posterior al convenio y en un documento separado.

¿Qué bienes y deudas tiene el matrimonio?

Para hacer el reparto se debe incluir en el convenio regulador un inventario de los bienes del matrimonio, que contenga el activo y el pasivo. En el activo se incluirán todos los bienes (propiedades inmobiliarias, vehículos, mobiliario,etc.) y derechos (acciones, títulos, derechos de uso y disfrute,etc.) de que sea titular el matrimonio, junto con una valoración de lo mismos. El pasivo contendrá una enumeración de las deudas incluyendo hipoteca, préstamos personales y cualquier otra deuda de la que "deba responder el matrimonio".

¿A quién se atribuye cada bien concreto en el reparto?

Finalmente se hará un reparto de los bienes restantes que queden una vez cubiertas las deudas y se adjudicarán a cada cónyuge los que correspondan.

7. OTRAS PREVISIONES

El convenio regulador puede contener, además de las anteriores materias de contenido obligatorio, otras previsiones que los cónyuges consideren oportuno dejar plasmadas en él. Por ejemplo:

  • Comunicación en caso de urgencia: ¿Cómo se comunicarán los progenitores en caso de accidente o urgencia médica? ¿Quién será la persona encargada del menor cuando alguno de los progenitores no pueda por razones de urgencia?
  • Decisiones relativas al cambio de domicilio del menor: ¿Tendrán que comunicarse los progenitores el cambio de domicilio? ¿Con qué antelación? ¿Quién asumirá los gastos de desplazamiento que se produzcan como consecuencia del aumento de distancia entre los domicilios?
  • Tareas de las que se responsabiliza cada progenitor en relación con el cuidado habitual de los hijos

Estos son solo algunos ejemplos. Cada familia es diferente y tiene necesidades propias distintas a las de otras familias. Por ello, te aconsejamos que hagas una lista con todas aquellas cosas que deseas regular y así evitar dejar algo en el tintero. Como hemos dicho al principio de este post, cuanto más completo y preciso sea el convenio regulador, mejor. Recuerda que el convenio tiene como finalidad regular las relaciones, tanto entre los ex cónyuges como con los hijos, para el caso en que existan desacuerdos o discrepancias futuras. Más vale prevenir.

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Débora MartínezComentario