Gastos extraordinarios: cómo reclamarlos

¿Como reclamar los gastos extraordinarios? ¿Desde cuándo es posible hacerlo? ¿Se necesita la factura o es suficiente un presupuesto?

 
gastos extra
 

"Yo eso no lo pago"

Cada vez son más frecuentes las controversias entre los padres en relación con los gastos extraordinarios de los hijos. No hay acuerdo sobre quién los paga, ni sobre quién decide cuándo y cómo hacer el gasto, ni sobre si se compra ese o el otro modelo más barato. Y esque cuando hablamos de dinero, más si se trata de gastos extraordinarios no previstos, es habitual oír aquello de "yo eso no lo pago". Para saber cómo actuar ante esta clase de problemas es conveniente conocer los siguiente:

1. ¿QUÉ GASTOS SON EXTRAORDINARIOS?

Empecemos por el principio. Antes de saber cómo reclamar los gastos extra conviene tener qué se considera un gasto extraordinario por nuestros tribunales: Son gastos extraordinarios son todos aquellos gastos necesarios para la manutención, vestido, asistencia médica o educación de los hijos que no están incluidos en la pensión de alimentos, porque no se podían prever con antelación en el momento en que se fijó la pensión. 

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Lo característico de los gastos extraordinarios es, por tanto, que no son previsibles, es decir, no se sabe si se van a producir o no ni cuando. Normalmente no se sabe si va a existir la necesidad de hacer el gasto hasta el momento en que se produce. Así, por ejemplo, no es posible saber con antelación si el niño va a perder visión y necesitar unas gafas graduadas o si tendrá que llevar plantillas ortopédicas. Tampoco es posible saber su coste exacto con antelación, que dependerá del caso concreto, del tipo de gasto de que se trate y de las necesidades de los hijos: no supone el mismo coste comprar unas gafas graduadas que pagar un viaje de estudios a EEUU.

Entonces, ¿Qué gastos son extraordinarios?

No podemos hacer una lista cerrada de gastos extra, pues va a depender de las necesidades concretas de cada hijo y de las circunstancias que puedan surgir:

  • Que el niño se cae de morros jugando al fútbol y se rompe un diente: gasto extraordinario;
  • Qué tiene que comprarse unas gafas nuevas porque ha perdido las anteriores: gasto extraordinario;
  • Que te ha salido listo y le han concedido una plaza para estudiar en Canadá: gasto extraordinario.
 GASTO EXTRAORDINARIO,  MINUTOS PREVIOS

GASTO EXTRAORDINARIO,  MINUTOS PREVIOS

EJEMPLO:

Gafas graduadas: Es posible que el hijo, que en el momento del divorcio gozaba de una vista excelente, necesite gafas graduadas en un momento futuro. Este gasto es extraordinario por tres motivos:

  • es imprevisible: no se sabe si las va a necesitar o no ni en qué momento (puede ser a las 10 años, a los 15, étc). Tampoco se sabe cuánto van a costar pues dependerá de la montura y de los problemas de visión del hijo.
  • no es periódico: no se produce periódicamente como los gastos escolares, que se dan todos los años o la alimentación, que constituye un gasto diario. Las gafas son un gasto único.
  • es necesario: no es un gasto opcional que puede hacerse o no, si el hijo presenta problemas de visión es necesario comprarle unas gafas.

Como vemos, son variadas las circunstancias que pueden surgir y que implican la necesidad de hacer un gasto extra. Lo común a estos gastos extraordinarios es que son imprevisibles por lo que no están contemplados en la pensión de alimentos, pero son necesarios.

Por ello, aunque no podemos hacer una lista cerrada de gastos extra, sí tenemos unas pautas que te ayudarán a saber si un determinado gasto puede ser considerado extraordinario:

  • ¿Es necesario? El gasto tiene que ser necesario para cubrir alguna necesidad de formación, desarrollo o cuidado de los hijos (ej. ortodoncia, clases de apoyo, gafas graduadas, étc) . No es un gasto opcional o prescindible (ej. clases de baile). Si el gasto es opcional, para que sea considerado extraordinario ambos padres tienen que estar de acuerdo.
  • ¿Es imprevisible? El gasto debe ser imprevisible, es decir, no se pudo prever con antelación en el momento en que se acordó la cuantía de la pensión de alimentos o no estaba claro si se produciría o no.
  • ¿Es habitual o se repite en el tiempo? Para ser considerado un gasto extraordinario, el gasto debe ser no periódico, es decir, un gasto que no es habitual ni se repite en el tiempo. Ésta es la diferencia esencial entre con los gastos ordinarios, que son aquellos que se dan de manera habitual o periódica (todos los meses, cada año, cada ciertos meses, etc.).

Aunque no es posible prever con antelación qué gastos son extraordinarios, pues como vemos depende de las circunstancias, nuestros tribunales han resuelto numerosas reclamaciones de gastos, lo que nos permiten hacer una aproximación a aquellos gastos que suelen considerarse extraordinarios por los tribunales y aquellos casos que todavía generan dudas. Puedes verla aquí.

2. ¿QUIÉN TIENE PAGAR LOS GASTOS EXTRAORDINARIOS?

Los gastos extraodinarios se pagan por ambos padres. El convenio regulador o la sentencia, además de fijar la cuantía de la pensión de alimentos, debe incluir la contribución de cada progenitor a los gastos extraordinarios. Normalmente cada uno de los padres deberá asumir el 50% de los gastos extra, aunque nada impide que se haga un reparto distinto (ej.40%-60% o 30%- 70%) en función de los ingresos de cada uno de los padres.

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Como vemos, la obligación de asumir el coste de los gastos extraordinarios necesarios para la manutención y cuidado de los hijos es de ambos padres, pero ¿Quién de ellos decide cuando es necesario hacer un gasto o qué presupuesto elegir? ¿Decide el custodio o se requiere el consentimiento de ambos? ¿Y si no hay acuerdo? Analizamos las dudas más comunes:

¿Quién puede decidir si se realizan los gastos extraordinarios?

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Los gastos extraordinarios suponen casi siempre una importante inversión económica para los padres. Pensemos, por ejemplo, en un tratamiento de ortodoncia o en la compra de unas gafas graduadas- estos gastos, además de ser de elevado coste, son gastos imprevisibles, por lo que rara vez los progenitores han podido reservar algún dinero para hacerles frente. Por ello, a diferencia de lo que ocurre con los gastos ordinarios incluidos en la pensión de alimentos (compra de ropa, alimentación, ocio, etc), sobre los cuales corresponde decidir al padre o madre que ostente la custodia, la decisión de realizar un gasto extraordinario requiere el mutuo acuerdo de los padres. 

Como excepción, cuando se trata de gastos urgentes y no ha habido tiempo de pedir el consentimiento del otro progenitor podrá tomar la decisión el progenitor con el que el hijo se encuentre en el momento en que se ha de realizar el gasto (ej. intervenciones médicas o quirúrgicas urgentes en país extranjero). 

¿Qué sucede si no hay acuerdo entre los padres y uno de los progenitores decide unilateralmente sin consentimiento del otro?

Depende del gasto concreto y, especialmente, de si el gasto extraordinario es totalmente necesario o si es algo prescindible:

  • Si el gasto es prescindible, como una actividad extraescolar, los partidos de fútbol o las clases de acordeón, el padre o madre que haya decidido realizar el gasto sin contar con el consentimiento del otro progenitor tendrá que asumir la totalidad del coste. El otro progenitor no estará obligado a abonar la mitad del coste puesto que no se pidió su aprobación. Para evitar esta situación se recomienda solicitar el consentimiento del otro progenitor antes de realizar el gasto, informándole sobre las diferentes aternativas. Si no es posible llegar a un acuerdo sobre la necesidad de realizar un determinado gasto o sobre los costes habrá que pedir la autorización judicial. 
  • En cambio, si el gasto es necesario, como una ortodoncia, una operación o unas plantillas ortopédicas, el progenitor que no haya consentido sigue teniendo la obligación de pagar la mitad del importe. ¿Por qué? Muy sencillo, es obligación de los padres contribuir al sustento y manutención de sus hijos y cubrir las necesidades que éstos puedan tener y no puede uno de los progenitores "librarse" de sus obligaciones simplemente alegando que no ha consentido en que se realizase el gasto. Si no paga voluntariamente se le podrá reclamar lo debido judicialmente.
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Algo que ocurre con frecuencia es que los padres no consiguen ponerse de acuerdo a la hora de decidir si un determinado gasto es o no necesario. Mientras que uno de ellos, normalmente el custodio que vive con el hijo, considera que hay necesidad de realizar el gasto, el otro opina que es un gasto no necesario y se niega a asumir su coste.  Esto ocurre, por ejemplo, cuando hay que decidir si se somete al hijo a tratamientos de ortodoncia o a terapias psicológicas o con logopedas. Escena típica:

- El niño no necesita ir a un psicólogo

- Lo que tiene en niño es tontería, yo nunca fui a un psicólogo y aquí estoy

El coste de estos tratamientos es elevado e implica un gasto de importante cuantía para los padres, lo que lleva a que en muchas ocasiones uno de ellos se niegue a pagar alegando que es un gasto supérfluo y no algo necesario. 

¿Qué opciones existen ante la falta de acuerdo?

En caso de falta de acuerdo entre los padres, el progenitor que considera necesario realizar el gasto puede solicitar la autorización judicial. Esta autorización se pide para que el juez autorice el gasto y reconozca que es un gasto extraordinario necesario, lo que servirá para poder reclamar al otro progenitor la mitad del coste y asegurarnos de que pague. 

La autorización se pide de la misma forma que las demás autorizaciones en caso de discrepancia entre lo padres, como el cambio de domicilio del menor, los viajes al extranjero durante las vacaciones o las decisiones que requieren el acuerdo de ambos progenitores. Para solicitarla basta con acudir al juzgado y pedir que te faciliten el modelo de solicitud de jurisdicción voluntaria. Podrás rellenarlo tú mismo sin necesidad de abogado ni procurador y presentarlo en el mismo Juzgado. Pasados unos días se os citará a ambos padres para que cada uno haga sus alegaciones y el juez decidirá si concede o no la autorización.

¿Puede uno de los padres dar su consentimiento inicial y luego negarse pagar?

No, si ambos progenitores estaban de acuerdo inicialmente en realizar determinado gasto no puede uno de los padres negarse luego a pagar la parte que le corresponde alegando que ha cambiado de opinión o que nunca aceptó. Si lo hace, habrá que reclamar judicialmente el importe.


¿No sabes si puedes reclamar esos gastos?


3. ¿QUÉ GASTOS SE PUEDEN RECLAMAR AL OTRO PROGENITOR?

Como es evidente, cualquiera de los padres puede hacer los gastos que considere oportunos en beneficio de los hijos, aun sin contar con el consentimiento del otro. Sin embargo, para poder reclamar al otro progenitor la mitad del coste, se tienen que cumplir los siguientes requisitos:

  • Hay que comunicar y tener consentimiento del otro progenitor o, en su defecto, autorización judicial. Para poder reclamar al otro progenitor que asuma su parte del coste se le tiene que haber informado de que se iba a realizar el gasto y éste tenía que estar de acuerdo (salvo en casos de urgencia). Si el otro progenitor no conocía o no consintió en ese gasto no estará obligado a pagar una parte del mismo.

El consentimiento del otro progenitor puede ser expreso, es decir, que acepte abiertamente, o puede ser tácito, si no se opone. En ambos casos se entenderá que ha consentido y se le podrá reclamar la parte que le corresponda. Un ejemplo claro son los gastos extraordinarios están expresamente mencionados en el convenio regulador, que ambos padres firmaron y consintieron (ej. libros y material escolar o extraescolares) .

  • El gasto no está cubierto por ningún seguro, beca o cualquier otro sistema de previsión. Evidentemente solo serán reclamables al otro progenitor aquellos gastos extraordinarios que efectivamente se deban pagar, pero no aquellos que ya estén cubiertos por una beca o un seguro. Si una parte del gasto está cubierto por beca o seguro y otra parte no, será reclamable al otro progenitor la parte que le corresponda (normalmente la mitad) de la cantidad que se ha tenido que pagar.
  • El coste debe ser asumible por ambos padres. Para poder reclamar al otro progenitor su parte, el gasto que se realice debe tener un coste asumible en función de los ingresos económicos de ambos padres y ajustarse a su nivel de vida.
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A veces ocurre que uno de los padres, con un nivel de vida superior al del otro progenitor, decide invertir en una actividad, un complemento o un tratamiento para su hijo que es más caro de la media. Ese gasto, aunque pueda ser considerado necesario para el niño (ej. una montura de gafas) debe ajustarse al nivel de vida de ambos padres, si se quiere reclamar al otro que asuma una parte del coste. Siguiendo con el ejemplo de las gafas, no es lo mismo comprar una montura corriente de 200 €, que una montura de diseñador de 500€. Si uno de los padres decide invertir más dinero del necesario, solo podrá reclamar al otro que pague la mitad (o la parte que le corresponda según la sentencia) del precio medio o normal por ese producto o servicio.

EJEMPLO:

El niño, que tiene problemas de visión necesita comprarse unas gafas graduadas. La madre, que goza de buen nivel economico quiere comprar al niño las últimas gafas de moda, anunciadas en televisión por un famoso futbolista y cuyo precio es de 500€. El padre, que tiene un nivel de vida inferior tras haberse quedado en el paro, se niega a pagar un precio tan alto y solo acepta asumir la mitad del coste de las gafas si se opta por un modelo más barato. Aún así, la madre decide comprar al hijo las gafas de moda y reclama al padre la mitad de su importe (250€).

¿Está el padre obligado a pagar la mitad del importe?¿Qué cantidad se le podría exigir?

El padre solo estará obligado a pagar la mitad del precio medio de unas gafas de rango normal o medio y no la mitad de lo que realmente pagó la madre:

  • Coste de la montura pagado por la madre: 500€
  • Precio medio montura de gafas: 200 €
  • Coste que se puede exigir al padre: 100€

¿Desde cuándo se pueden reclamar?

Los gastos extraordinarios son reclamables al otro progenitor desde el momento en que se realizan. Esto es importante ya que quiere decir que es el progenitor custodio el que está obligado a pagar la totalidad del coste inicialmente y solo podrá reclamar al otro su parte cuando tenga una factura. Muchos padres, cuando revisan el reparto de los gastos extraordinarios en su sentencia de divorcio se hacen la idea de que ambos deben juntar la parte del dinero que corresponde abonar a cada uno y, una vez reunido, pagar. Sin embargo, aunque no hay nada que impida hacerlo de este modo, legalmente solo se podrá reclamar al otro progenitor que abone su parte cuando ya se haya hecho el gasto y exista una factura, no antes.

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¿Qué plazo tiene el otro progenitor para pagar voluntariamente?

La ley no establece ningún plazo concreto para el pago de los gastos extraordinarios. Lo normal es que ambos padres lleguen a un acuerdo sobre el momento de pago que mejor les convenga a ambos o que se paguen junto con el ingreso mensual de la pensión de alimentos. Si pasado un tiempo razonable (uno o dos meses) no se paga voluntarimente, se aconseja instar la reclamación judicial.


¿Necesias ayuda para reclamar los gastos extra?


4. CÓMO RECLAMAR LOS GASTOS EXTRAORDINARIOS

El primer paso para reclamar un gasto extraordinario es comunicar al otro progenitor el coste del mismo, acompañado de la correspondiente factura y solicitarle que abone su parte dándole un plazo razonable para ello. Si se niega a pagar o pasado el plazo sigue abonar la cantidad debida, habrá que reclamar judicialmente el pago.

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¿Cómo se reclama judicialmente el pago?

La reclamación judicial de los gastos extraordinarios puede hacerse de difentes maneras, dependiendo de si esos gastos están expresamente mencionados en el convenio regulador o en la sentencia o si no lo están:

a. Gastos incluidos en el convenio o sentencia

Cuando la sentencia de divorcio o el convenio regulador hace referencia expresa a ese concreto gasto y lo califica como extraordinario, para reclamar su pago bastará con presentar una demanda de ejecución en el juzgado que dictó la sentencia en la que se reconocía la pensión. Esta demanda tiene como finalidad "ejecutar" la setencia, es decir, hacer que se cumpla lo que en ella se dice. Por lo tanto, una vez presentada y admitida la demanda, el juez dará orden de pago al padre o madre deudor para que abone lo que debe dentro de un plazo, advirtiéndole de que si no lo hace, le embargará los bienes necesarios para pagar la deuda.

 
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Ejemplo de cláusula: "Los libros y material escolar tendrán la consideración de gastos extraordinarios"

b. Gastos no mencionados en el convenio o sentencia

Cuando la sentencia de divorcio solo hace referencia genérica a los gastos extraordinarios y a su reparto pero no menciona ese gasto concreto, el procedimiento de para reclamar su importe será un poco más tedioso y con más pasos previos. Así, antes de poder solicitar al Juzgado la ejecución de la sentencia hay que pedir que el juez determine si ese gasto se considera o no extraordinario.

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Ejemplo: "Los gastos extraordinarios se repartirán al 50% entre ambos progenitores"

 
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