La pensión de alimentos: ¿Qué gastos están incluidos?

¿Qué gastos son ordinarios? ¿Quién tiene que pagar los gastos de inicio de curso? ¿Y las gafas? ¿Están los gastos de embarazo incluidos en la pensión? ¿Quién debe pagar los gastos de hipoteca? En este artículo damos respuesta a todas estas preguntas y analizamos los gastos escolares, médicos, de vestimenta y de vivienda más comunes.

 
 

Gastos ordinarios, extraordinarios y voluntarios

La pensión de alimentos que se fija en favor de los hijos sirve para hacer frente a todos los gastos ordinarios derivados de su crianza, es decir, a todos aquellos gastos previsibles y periódicos necearios para la manutención de los hijos. Incluye alimentación, ropa, enseres personales, colegio, atención sanitaria y una vivienda digna en la que poder crecer. Todos estos gastos van incluidos dentro de la pensión de alimentos y se tienen en cuenta para establecer su importe. Sin embargo, durante la vida del niño, pueden surgir otros gastos que no han sido tenidos en cuenta al establecer la pensión, pero que son igualmente necesarios. Estos gastos se consideran gastos extraordinarios. Los gastos extraordinarios son necesarios para cubrir alguna de las necesidades básicas de los hijos pero no son habituales ni periódicos y, por tanto, no podían preverse en el momento en que se estableció la pensión (por ejemplo, los gastos de ortodoncia, compra de gafas o las clases de apoyo). Estos gastos se deben abonar por ambos padres al margen de la pensión de alimentos distribuyendo su importe según lo establecido en el convenio o en la sentencia (normalmente al 50%).

Por último, existe un tercer tipo de gastos, los gastos voluntarios, que son aquellos que, sin ser necesarios para cubrir necesidades básicas, han sido acordados por los padres. Un ejemplo de este tipo de gastos son las actividades de ocio de los hijos, como la suscripción al equipo de fútbol, la piscina o las clases de baile. Estos gastos tampoco están incluidos en la pensión de alimentos y se deben abonar por el padre/ madre que haya decidido aceptarlos. Si ambos padres han consentido en la realización de este gasto, ambos deberán hacer frente al mismo según lo que hayan acordado. A continuación, analizamos los gastos más comunes según la categoría:

1. GASTOS ESCOLARES

Los gastos escolares, tanto los que se dan al inicio del curso como los que se produzcan durante el año escolar, son gastos ordinarios incluidos en la pensión de alimentos, puesto que son gastos necesarios para la educación de los hijos y, por tanto, están incluidos en el deber legal de prestar alimentos. Además, se trata de gastos periódicos que se producen año a año y que, por tanto, son previsibles: podemos saber con antelación que se producirán y su importe aproximado.  Estos gastos se deben cubrir con la cuantía de la pensión de alimentos por el progenitor que la administra (el custodio), sin posibilidad de solicitar al otro que se haga cargo de una parte de los mismos, pues ya se tuvo en cuenta el gasto escolar para establecer la cuantía de la pensión.

Algunos gastos derivados de la formación de los hijos pueden, sin embargo, tener la consideración de gastos extraordinarios, cuando no sean periódicos o no se hayan podido prever a la hora de fijar el importe de la pensión de alimentos. En la siguiente tabla analizamos los gastos escolares más comunes:

GASTOS ORDINARIOS
(incluidos en la pensión)
EXTRAORDINARIOS O VOLUNTARIOS
(no incluidos en la pensión)

Guardería

  • Matrícula o inscripción
  • Uniforme
  • Materiales

ENSEÑANZA OBLIGATORIA (primaria y secundaria)

  • Matrícula
  • Cuotas mensuales o anuales del colegio cuando este sea privado o concertado
  • Libros de texto
  • Material escolar
  • Uniforme
  • Ropa deportiva
  • Transporte
  • Comedor escolar
  • Cuotas de las AMPAS u otras asociaciones de padres vinculadas a la enseñanza obligatoria
  • Otras actividades escolares obligatorias (excursiones, visitas a museos, obras de teatro, etc)
  • Matrícula en un colegio privado por uno solo de los progenitores,cuando el otro no expresa su disconformidad
  • Los viajes de fin de curso u otros de estudios
  • Clases particulares o clases de apoyo que el hijo pueda necesitar a la vista de su expediente. Solo se incluyen aquí las clases particulares estrictamente relacionadas con el expediente académico y que sean necesarias para el hijo en atención a sus calificaciones

Gastos de formación profesional

  • Matrícula
  • Libros
  • Materiales o herramientas necesarios para la formación
  • Transporte
  • Residencia
  • Comidas
  • Viajes formativos
  • Excursiones a eventos relacionados con la formación

Gastos universidad

  • Matrícula
  • Libros
  • Materiales e instrumentos necesarios para las prácticas
  • Transporte
  • Residencia universitaria u otros gastos de alojamiento
  • Cursos de máster necesarios para completar la formación
  • Doctorados
  • Segundas carreras
  • Cursos en el extranjero
  • Oposiciones
  • Másters
  • Doctorados

Estos gastos serán extraordinarios si no era posible preverlos en el momento en que se acordó la pensión, en atención a la edad del hijo o a otras circunstancias. También si así lo han acordado los padres en el convenio o se ha establecido en la sentencia. Los gastos por estos conceptos se abonarán por ambos padres al margen de la pensión.

FORMACIÓN COMPLEMETARIA

 
  • Cursos y academias de idiomas

*Los diferentes gastos desglosados en la tabla han sido clasificados en atención a la jurisprudencia consolidada de nuestros tribunales. No obstante, como siempre decimos, cada familia es diferente y habrá que valorar el caso concreto. 

2. GASTOS DE ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES

Los gastos derivados de las actividades extraescolares no están incluidos en el importe de la pensión con carácter general, salvo que se haya acordado otra cosa en el convenio regulador o en la sentencia. 

2.1 Actividades extraescolares que ya se desarrollaban antes de fijar la pensión

Las actividades extraescolares a las que el niño ya asistía en el momento del divorcio o en el momento en el que se fijó la pensión pueden ser gastos ordinarios o extraordinarios, dependiendo de lo que se haya acordado en el convenio regulador.

Son gastos ordinarios cuando su importe se tuvo en cuenta para fijar la cuantía de la pensión de alimentos. Normalmente las actividades extraescolares no se incluyen en el importe de la pensión, sin embargo, cuando se trata de actividades que el hijo realiza de forma habitual, o a las que lleva años asistiendo (por ejemplo, clases de conservatorio) es posible que se tengan en cuenta para acordar el importe de la pensión de alimentos. En este caso, se deben abonar por el progenitor que administra la pensión (el custodio) con cargo a ésta y sin posibilidad de solicitar al otro la parte proporcional. Si no se han incluido en el importe de la pensión ni se ha previsto en el convenio el reparto del coste entre los padres, se considerarán gastos extraordinarios, y deberán abonarse por ambos progenitores según el porcentaje establecido para los gastos extraordinarios. 

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2.2 Actividades extraescolares nuevas

Las actividades extraescolares nuevas, es decir, aquellas que el niño no realizaba en el momento del divorcio y, por tanto, no se podían prever en el convenio, no están incluidas en la pensión de alimentos y deben abonarse aparte. 

¿Quién tiene que pagar las actividades extra escolares?

Cuando las actividades sean necesarias para el desarrollo del hijo, su importe se abonará por los dos padres en concepto de gastos extraordinarios según el reparto que se haya acordado en el convenio regulador o en la sentencia para éste tipo de gastos. En éstos casos, lo más complicado suele ser determinar cuando la actividad extraescolar es necesaria y cuando simplemente resulta beneficiosa o útil, pero podría ser prescindible. Aunque es difícil hacer una enumeración de las actividades que se consideran necesarias, pues va a depender de cada caso en concreto, normalmente tienen esta consideración aquellas destinadas a mejorar la formación del hijo tales como las clases de apoyo o la academia de inglés. También son necesarias las actividades destinadas a favorecer el desarrollo de los hijos y su socialización cuando lo aconsejen motivos médicos o terapéuticos (Ej. campamentos de inteligencia emocional para niños con TDAH). 

Cuando las actividades extraescolares no sean indispensables para la formación o desarrollo del hijo, los gastos por este concepto se consideran voluntarios. Ejemplo: las clases de tenis, natación, o los campamentos de verano. El reparto del coste se hará según lo acordado por los padres siempre que ambos están de acuerdo en que el niño realice dicha actividad. Si no hay acuerdo, los abonará el progenitor que haya consentido.

Y si solo uno de los progenitores quiere inscribir al niño en la actividad extraescolar ¿Puede exigir al otro que pague una parte del coste?

La respuesta depende de si se trata de una actividad necesaria o voluntaria:

  • Necesaria: ambos padres deben hacer frente al gasto.
  • Voluntaria: los padres solo estarán obligados al pago si ambos consintieron en que el niño realice la actividad. En caso contrario, los gastos serán de cargo del progenitor que haya inscrito al hijo en dicha actividad, pues es quien ha decidido hacer el gasto.

¿Y si los padres no se ponen de acuerdo sobre si se trata de un gasto extraordinario o voluntario?

Cuando los padres no se ponga de acuerdo sobre quién debe pagar por la actividad extraescolar o sobre cuánto debe pagar cada uno, se podrá acudir al juez para qué determine la naturaleza del gasto. Para ello habrá que presentar un escrito solicitando la declaración de gasto extraordinario en el juzgado que haya resuelto sobre las medidas. El Juzgado convocará a los dos padres a una vista en la que cada uno podrá presentar los argumentos y la documentación que considere oportuna. Tras la vista el juez resolverá mediante auto si la cantidad reclamada tiene la consideración de gasto extraordinario y  la cuantía que corresponde pagar a cada uno de los progenitores.

3. GASTOS EN ROPA

La compra de cualquier tipo de ropa es un gasto ordinario incluido en la pensión de alimentos, ya se trate de la ropa de diario, del uniforme escolar o de la ropa deportiva para las clases regladas de educación física. El progenitor custodio tiene total libertad para destinar las cantidades que considere oportunas a la adquisición de ropa para los hijos, pero debe tener en cuenta que no podrá exigir al otro que abone parte del gasto por estos conceptos, pues ya se han tenido en cuenta a la hora de acordar la pensión.

Sin embargo, aunque la regla general es que los gastos en vestimenta son ordinarios, algunos de ellos pueden tener la consideración de gastos extraordinarios:

UNIFORME O EQUIPAJE PARA LAS ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES

Los gastos de vestimenta o equipación para las actividades extraescolares, al igual que dichas actividades, se deben abonar por ambos padres al margen de la pensión y en la misma proporción que se acuerde para la actividad extraescolar de que se trate.

TRAJE PRIMERA COMUNIÓN

El traje de la Comunión será un gasto extraordinario que deberá repartirse entre ambos padres cuando:
  1. El convenio regulador haga referencia a los gastos de Comunión como gastos extraordinarios.
  2. Cuando aunque no se contempla nada en el convenio, ambos padres conocen y consienten en que el hijo realice la Primera Comunión.

4. GASTOS MÉDICOS

La mayoría de gastos por atención médica que el niño pueda necesitar estarán cubiertos por la Seguridad Social y los padres no tendrán que abonar nada por ellos. Los demás gastos médicos no cubiertos por la Seguridad Social se consideran gastos extraordinarios no incluidos en la pensión de alimentos que deben ser abonados por los dos padres en la proporción que hayan pactado en el convenio o en la que se establezca en la sentencia. Se incluyen aquí:

VACUNAS

Las vacunas no cubiertas por la Seguridad Social tienen la consideración de gasto extraordinario.

GASTOS FARMACÉUTICOS

Todos los gastos en medicamentos y de farmacia que no cubra la Seguridad Social se deben abonar por ambos padres al margen de la pensión de alimentos, siempre que se trate de gastos imprevisibles y no periódicos. Ej. medicamentos, plantillas ortopédicas

GASTOS OFTALMOLÓGICOS

Gafas, lentillas,etc.

ORTODONCIA Y OTROS GASTOS EN SALUD DENTAL

Incluye todos aquellos gastos necesarios para el mantenimiento de la salud dental del hijo: aparatos de ortodoncia, extracciones, revisiones, etc.

TRATAMIENTOS DE REHABILITACIÓN O FISIOTERAPIA

Los gastos de clínicas privadas y tratamientos de fisioterapia necesarios para la rehabilitación o recuperación del menor y que no estén cubiertos por la Seguridad Social son gastos extraordinarios que se deben pagar por ambos progenitores.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO, PEDAGÓGICO O DE LOGOPEDIA

Para que los gastos de consulta psicológica se repartan entre los progenitores ambos deben consentir en que se realice la exploración o el tratamiento.

GASTOS MÉDICO PRIVADO

Si uno de los padres lleva al hijo a un médico privado ¿Puede exigir al otro que le abone la mitad de los gastos en concepto de gastos extraordinarios?

Para que se pueda exigir al otro progenitor la mitad de los gastos, se deben cumplir alguno de los siguientes supuestos:

  1. El progenitor debe acreditar que la dolencia del menor no podía ser tratada por el pediatra de la Seguridad Social o por el médico de familia.
  2. Existía una situación de urgencia que hacía necesario acudir a un médico privado.

Por último, los gastos de embarazo y parto son considerados gastos ordinarios, puesto que son previsibles y se deben cubrir con el importe de la pensión, sin posibilidad de exigir al otro progenitor que los abone aparte. La misma consideración tendrán la compras de pañales, sillas, cunas y otros gastos que se produzcan con motivo del nacimiento.

4. GASTOS DE LA VIVIENDA

Una de las principales “funciones” de la pensión de alimentos es cubrir la necesidad de habitación de los hijos. Por ello, la cuantía de la pensión debe contemplar los gastos que puede suponer proporcionar al niño una vivienda.

Gastos de alquiler

Los gastos ocasionados por el alquiler son gastos ordinarios, que se dan de manera periódica mes a mes y son previsibles. El importe de la renta mensual se debe tener en cuenta a la hora de fijar la pensión y, por tanto, es un gasto que se encuentra ya incluido dentro de la pensión de alimentos y que debe abonar el progenitor custodio.

Gastos de la Comunidad de propietarios

Las cuotas mensuales de la Comunidad son gastos ordinarios incluidos en la pensión de alimentos. Del mismo modo, serán ordinarios los demás gastos de la Comunidad que haya que pagar de manera periódica y que no se encuentren incluidos en la cuota de la Comunidad, como seguros, gastos de limpieza, gestorías, etc.

Los gastos de la Comunidad que sean extraordinarios, como las derramas por reparaciones urgentes u otras necesarias, debe pagarlas el propietario del inmueble:

  • Si la vivienda pertenece a uno de los progenitores: será el progenitor que sea titular el que deberá abonarlos, con independencia de quién tenga atribuido el uso de la vivienda.
  • Si la vivienda pertenece a ambos: el gasto se repartirá entre los dos en proporción a su participación en la propiedad, es decir, al porcentaje de cuota de propiedad que tengan sobre la vivienda. Así, si perteneciese a los dos por mitades (50%) cada uno de ellos tendría que pagar la mitad de esa derrama. Cabe decir que, si ambos son propietarios, la Comunidad puede exigirle el pago de la totalidad solo a uno de ellos, que tendrá la obligación de pagar aunque luego podrá reclamar la cantidad que corresponda al otro.

Gastos de suministros de agua, luz, gas

Los gastos de agua, luz, calefacción, Internet y otros suministros de la casa son gastos ordinarios, que se incluyen dentro de la pensión de alimentos, ya que se dan de manera periódica cada mes o cada dos meses y son previsibles. En consecuencia, no es posible reclamar al progenitor que abona los alimentos que pague la mitad de los mismos aparte de la pensión, ni siquiera, aunque la cuantía aumente considerablemente en algún mes.

¿Y qué pasa si la pensión no es suficiente para cubrir estos gastos?

Es muy probable que la cuantía de la pensión no sea suficiente para cubrir la totalidad de los gastos de suministros de la vivienda .Esto es normal. Hay que tener en cuenta que de dichos suministros no solo se benefician los hijos que tienen derecho a la pensión de alimentos, sino también el progenitor que convive con ellos. Por ello, a la hora de fijar la pensión se hará una estimación del gasto que "correspondería" al hijo, normalmente dividiendo el consumo medio por el número de personas que habitan la vivienda en el momento en que se acuerda la cuantía de la pensión. 

¿Y qué pasa si una nueva persona entra a vivir en la vivienda? ¿Se puede reducir la pensión?

Si una tercera persona, por ejemplo la nueva pareja del custodio, se muda a la vivienda, también se beneficiará de los suministros de agua, luz, Internet y de todos los demás que tenga la vivienda. Esto, en algunos casos, puede ser causa para la reducción de la pensión de alimentos de los hijos. Para saber más puedes consultar nuestro artículo "Vivir en pareja tras el divorcio, ¿Cómo afecta a la compensatoria y a la pensión de alimentos?".

Empleada del hogar

Al igual que con los gastos de suministros, los gastos de limpieza u otros servicios domésticos se incluyen dentro de la pensión y se tendrán en cuenta cuando se calcule su cuantía, por lo que no se podrá exigir al progenitor no custodio que abone cantidad extra alguna aparte de la pensión de alimentos.

Respecto de estos gastos hay que añadir una nota importante: si en la vivienda que ocupan el hijo menor y el progenitor custodio entra a vivir una tercera persona, por ejemplo, la nueva pareja del custodio, el padre/ madre que paga la pensión de alimentos podría solicitar una reducción. 

Impuesto de Bienes Inmuebles

El abono del IBI es una obligación de la persona titular del inmueble. Si la vivienda es arrendada, es posible que en el contrato de alquiler se haya establecido el pago del IBI a cargo del arrendatario, en cuyo caso se aplicará lo mismo que para los gastos de alquiler y se entenderán incluidos en la pensión.

Cuando la vivienda pertenezca a uno de los padres, sea el custodio o el no custodio, será el progenitor titular del inmueble el que tenga que abonar el impuesto, con independencia de quién ocupe la vivienda. Si perteneciese a ambos, el gasto se repartirá por mitad, pero no en concepto de pensión de alimentos, sino como mera obligación del propietario.

Hipoteca

Los gastos de hipoteca son de cargo del titular del préstamo hipotecario, que puede ser uno de los padres o ambos. Los gastos derivados de la hipoteca no se incluyen, como es evidente, en la pensión de alimentos a los hijos, aunque si pueden ser tenidos en cuenta para fijar su cuantía cuando el progenitor que abona la pensión tiene que pagar también gastos de hipoteca y eso limita su capacidad económica para hacer frente a la pensión. Además, el pago de la hipoteca también podrá ser tenido en cuenta a la hora de acordar la pensión compensatoria en favor del ex cónyuge. 

 
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