La custodia compartida

¿Qué valora el juez para acordar la custodia compartida? ¿Qué pasa con la pensión de alimentos a los hijos? ¿Quién tiene derecho a permanecer en la vivienda familiar? 

 
custoia.png
 

La custodia compartida 

En los casos de padres divorciados o en las simples rupturas de pareja resultan especialmente afectados los hijos menores. El cambio de las circunstancias familiares y, en muchos casos, las discrepancias o malas relaciones entre los padres pueden afectar enormemente a los niños que, no lo olvidemos, deben ser lo más importante. 

La tendencia actual para intentar paliar esos cambios en la vida de los menores y que la ruptura de la estabilidad familiar les afecte, es acordar régimenes de custodia compartida, que permitan a los niños tener una relación fluida con ambos padres "similar" a la que tenía cuando estos estaban juntos. En este artículo tratamos las cuestiones más relevantes sobre la custodia compartida:

1. ¿En qué consiste la custodia compartida?

La custodia, sea compartida o no, hace referencia al conjunto de deberes y derechos para el progenitor que convive normalmente con los hijos, otorgándole frente al otro progenitor una posición privilegiada. Esta posición privilegiada consiste fundamentalmente en la posibilidad de vivir con los hijos y tomar ciertas decisiones de carácter menor o urgente sin necesidad de informar previamente al otro. En los casos de custodia compartida los dos padres comparten estos derechos y deberes y se repartirán el tiempo de convivencia con los hijos. 

custodia-compartida.jpg

¿Qué decisiones puede tomar uno solo de los padres y cuáles requieren común acuerdo por ambos?

La respuesta a esta cuestión pasa por diferenciar la custodia de la patria potestad:

La custodia, como hemos dicho, se refiere a la convivencia y cuidado de los hijos y, en los casos de separación, divorcio o nulidad del matrimonio, puede ser ejercida por cualquiera de los padres o por ambos conjuntamente. 

La patria potestad, en cambio, es un conjunto de derechos y deberes atribuidos a ambos padres por la Ley como  la obligación de contribuir a su mantenimiento y desarrollo tanto físico como psicológico o la posibilidad de tomar decisiones trascendentales que afecten a la vida del niño.  Así, con independencia de si la custodia se ha atribuido a uno u otro progenitor o a los dos, ambos padres son titulares de la patria potestad (salvo supuestos de privación de la patria potestad por sentencia firme).

2. ¿Quién puede solicitar la custodia compartida

La custodia compartida se puede solicitar por ambos progenitores conjuntamente (de mutuo acuerdo) o por uno solo de ellos dentro de un procedimiento judicial contencioso (sin acuerdo). Hay que tener en cuenta que el juez no podrá acordar la custodia compartida si ninguno de los padres lo solicita, por tanto, para que se pueda acorda custodia compartida es imprescindible al menos uno de los progenitores lo pida.

solicitud-custodia-compartida

Si ambos pogenitores acuerdan la custodia compartida, el juez lo concederá, salvo que se detecte alguna circunstancia que lo desaconseje. En caso de que solo uno de los padres pida la compartida y el otro solicite custodia monoparental, será el juez el que, atendiendo a las circunstancias concretas de cada caso, decida sobre el sistema de custodia más adecuado para el hijo. 

¿Y si la custodia ya ha sido atribuida a uno solo de los padres?

En aquellos casos en que ya se haya dictado una sentencia de separación o divorcio y la custodia haya sido atribuida a uno solo de los padres, el otro progenitor podrá solicitar la custodia compartida posteriormente, en un procedimiento de modificación de medidas. Para que sea posible solicitar la modificación de medidas debe existir un cambio en las circunstancias por las que se denegó la custodia compartida. Ese cambio de circunstancias debe ser relevante y más o menos permanente.

EJEMPLO

En el momento en que se dictó la sentencia de divorcio se atribuyó la custodia a la madre, puesto que el padre, por razón de su horario de trabajo, no disponía de tiempo suficiente para ocuparse del menor. Tras varios meses el padre cambia de horario laboral. ¿Puede solicitar una modificación de medidas y pedir la custodia compartida?

La respuesta depende de si el cambio de circunstancias puede considerarse suficientemente relevante:

  1. el cambio de horario es definitivo, ya que el padre tiene unas nuevas condiciones laborales → el cambio de circunstancias es relevante y por tanto, podría solicitar una modificación de medidas.
  2. el cambio de horario es temporal → el cambio de circunstancias, aunque es relevante, no es permanente (solo se mantiene en una temporada) por lo que no se dan las circunstancias para solicitar la modificación de medidas.
  3. el cambio de horario es poco significativo (por ejemplo, algunas horas libres adicionales al mes) → no se puede considerar un cambio sustancial de las circunstancias, ya que el horario laboral no ha cambiado lo suficiente, por lo que, de solicitar una modificación de medidas ésta sería probablemente rechazada.
 

3. ¿Qué valora el Juez para acordar la custodia compartida?

La custodia compartida tiene como finalidad asegurar el buen desarrollo, la estabilidad emocional y la formación de los hijos menores a la vez que se garantiza su derecho a relacionarse con sus dos progenitores. Se considera que lo más favorable al interés del hijo menor es mantener un modelo de convivencia lo más parecido posible al existente antes de la ruptura, que permita al niño tener una relación fluida y continuada con sus dos padres. Por ello, los Tribunales usan una serie de "criterios" para valorar si procede adoptar el régimen de custodia compartida.

Criterios del Juez para acordar la custodia compartida

  • Práctica anterior de los progenitores en sus relaciones con el hijo menor, su carácter y sus aptitudes personales.
  • Los deseos, opiniones y sentimientos del niño. El juez va a tener en cuenta los deseos de los niños que sean mayores de 12 años. Si son menores de esa edad, también podrá oirlos si considera que tienen madurez suficiente.
  • Edad de los hijos. Anteriormente no se aconsejaba la custodia compartida en menores de 3 años, pero este criterio está cambiando. Cada vez son más los tribunales que deciden acordar una custodia compartida en niños menores de esa edad, incluso en bebés, siempre que las condiciones lo permitan.
  • Número de hijos. Cuando sean varios los hijos se procurará no separar a los hermanos.
  • Relaciones entre los progenitores y respeto mutuo en sus relaciones personales. La relación existente entre los padres es un elemento a valorar por el juez para la adopción de la custodia compartida pero por sí misma no es relevante acordar o denegar la custodia compartida. Esto quiere decir que el simple hecho de que exista una mala relación entre los padres no es suficiente para denegar la custodia compartida, sino que será necesario probar que esa mala relación afecta directamente a los intereses de los hijos.
  • Acuerdos previos de los padres. El juez valorará los acuerdos previos a que hayan podido llegar los padres, así como el régimen de custodia que estén siguiendo en la práctica desde la separación. No obstante, que la custodia haya sido ejercida por uno solo de los padres durante la tramitación del divorcio no es obstáculo por si solo para impedir que se acuerde la compartida.
  • Horarios y actividades de los menores y de los padres procurando adoptar el régimen que mejor compatibilice los horarios de todas las partes, pero dando preferencia a los intereses del menor en caso de conflicto.
  • Ubicación de las viviendas de cada uno de los progenitores. Se valoran cuestiones como la distancia que hay entre ellas, lo costoso que es para el menor desplazarse continuamente, la distancia al colegio...
  • Resultado de los informes que se pidan durante el procedimiento. Hay que tener en cuenta que el informe del Ministerio Fiscal, que es obligatorio, no es vinculante para el juez y que la custodia compartida se puede adoptar igualmente aunque el informe del fiscal sea desfavorable.

Todas estas circunstancias son importantes y van a ser tenidas en cuenta por el Juez que establecerá la custodia compartida cuando entienda que es el sistema que mejor protege los intereses del menor. Queremos aclarar que la custodia no es un premio ni un castigo para el progenitor que mejor o peor se haya portado durante la relación o durante el divorcio y que no será relevante para acordar la custodia compartida quien "tenga la culpa" de la ruptura de la pareja. 

4. Reparto del tiempo entre los padres: Tipos de custodia compartida

La custodia compartida puede adoptar diferentes modalidades según el caso concreto, siendo flexible el régimen para adaptarse a las especialidades de cada caso y dando amplio margen a los padres para acordar el régimen que más convenga a ellos y a sus hijos. 

custodia-compartida-reparto

Las modalidades más comunes en el ejercicio de la custodia compartida serían las siguientes:

a)  Custodia compartida con distribución igualitaria del tiempo y rotación de domicilio: Los menores estarán el 50% del tiempo bajo la custodia del padre y en su domicilio y el otro 50% del tiempo bajo la de la madre en el domicilio de ésta. En este modelo de custodia son los menores los que cambian de domicilio según deban estar bajo la custodia de uno u otro de los progenitores.

b)  Custodia compartida con distribución desigual del tiempo y domicilio rotatorio: Funciona del mismo modo que el caso anterior y los menores deberán cambiar de domicilio según se encuentren bajo la custodia de uno u otro progenitor. La diferencia es que en este caso, la distribución del tiempo de estancia con uno y otro progenitor no es igualitaria. Lo más frecuente es una distribución 60%-40%, aunque es posible adoptar unos porcentajes temporales distintos siempre que se garantice que ambos padres puedan tener contacto continuado con el menor.

c)  Custodia compartida “tipo nido” y a tiempo parcial: En este supuesto serán los padres los que deberán cambiar de domicilio durante el tiempo que estén al cargo de la custodia de los menores, quienes permanecerán todo el tiempo en el domicilio familiar. No es una modalidad muy extendida en la práctica por las dificultades económicas que supone al ser necesario que cada uno de los padres tenga otra vivienda a la que acudir.

d)  Custodia compartida simultánea: Supuesto en que ambos padres, pese a estar separados, conviven en el mismo domicilio con los hijos y ejercen la custodia de manera simultánea. Muy poco frecuente en la práctica.

El reparto temporal en el ejercicio de la custodia compartida ha de hacerse atendiendo al interés superior del menor teniendo en cuenta aspectos como horariosactividadesubicación de las viviendas de uno y otro progenitor, etc. Esto implica no solo que el reparto debe procurar la menor alteración posible de sus hábitos cotidianos, sino también que debe garantizar que el menor pueda relacionarse de manera continuada con ambos padres. Así, un reparto del 50% del tiempo con cada progenitor se daría igualmente si el menor pasa 6 meses con uno y 6 meses con otro, pero que el niño pase tanto tiempo sin relacionarse con uno de sus padres no sería beneficioso para su desarrollo.

5. Vivienda familiar en la custodia compartida: ¿Quién tiene derecho a quedarse?

El uso de la vivienda familiar es otra de las cuestiones problemáticas dentro de un procedimiento de separación o divorcio, más aún si la custodia es compartida. Como sabemos, cuando la custodia se atribuye a uno solo de los padres (custodia monoparental), lo habitual es que el uso de la vivienda familiar se atribuya al hijo y al progenitor cusotidio pero, ¿Qué pasa cuando la custodia es compartida?

vivienda-familiar-en-custodia-compartida

Uso de la vivienda familiar: ¿A quién corresponde?

Custodia ejercida por uno solo de los padres

  • El uso se atribuye al hijo menor y al progenitor que tiene la custodia.
  • Si hay varios hijos y unos quedan bajo la custodia de uno de los padres y otros bajo la del otro: el juez decidirá a quien corresponde el uso de la vivienda familiar atendiendo al "interés más necesitado de protección".

Custodia compartida

  • El uso de la vivienda se atribuirá al progenitor que se considere más necesitado de protección atendiendo a las circunstancias concretas de cada caso.
  • Excepcionalmente, el uso de la vivienda familiar corresponderá al hijo quien continuará en la vivienda y serán los padres los que deberán cambiar de domicilio según quién deba ejercer la custodia en cada momento (custodia "tipo nido").

En los casos de custodia compartida, en que la custodia se ejerce por ambos padres, la solución de atribuir el uso de la vivienda al hijo menor nos llevaría a que la única posibilidad viable sería que los hijos permaneciesen siempre en la vivienda y fuesen los padres los que se turnasen en el uso según a quién correspondiese en cada momento el ejercicio de la custodia (custodia compartida “tipo nido”). Por motivos prácticos esta solución no suele ser viable, entre otras cosas, porque exigiría que los padres tuviesen al menos una vivienda propia cada uno distinta del domicilio familiar.

En estos casos, si no hay otro acuerdo distinto entre los padres, será el juez quién, atendiendo a las circunstancias, decida cual de los padres tiende derecho a seguir en la vivienda. Para decidir, el juez valorará cuestiones como la titularidad de la vivienda (quién es dueño), si alguno de los progenitores tiene otros inmuebles disponibles o tenga acceso a otra vivienda (de familiares, por ejemplo), los recursos económicos, si tienen trabajo y, en definitiva, cual de ellos está  más necesitado de protección.

6. La pensión de alimentos en la custodia compartida

La obligación de prestar alimentos es una obligación que tienen ambos progenitores con respecto a los hijos, con independencia de quién ostente la custodia. Ambos padres deben contribuir a sufragar los gastos ordinarios de los hijos (educación, alimento, habitación, higiene, sanidad, etc.) y,además, los extraordinarios que pudieran surgir. hasta aquí, todo correcto. Pero... ¿Cómo se hace en la práctica cuando los padres ya no comparten una economía común?

alimentos-custodia-compartida

La mayoría de las veces, especialmente en divorcios o separciones de mutuo acuerdo, se opta por que cada uno de los padres se haga cargo de los gastos ordinarios del niño cuando lo tenga consigo y repartir a medias los gastos extraordinarios como extraescolares, ortodoncias, etc, aunque nada impide que se fije un pensión de alimentos.

Si el divorcio es contencioso (sin acuerdo) es el juez quien determina si procede o no pensión de alimentos. En la custodia compartida, cuando los padres no hayan llegado por sí mismos a un acuerdo sobre la pensión de alimentos, el juez podrá optar por establecerla según alguna de las siguientes posibilidades:

a) Contribución equitativa (50%-50%) de los padres al mantenimiento de los hijos. Cada uno de los progenitores se hará cargo de los gastos ordinarios (alojamiento, alimentos, educación...) cuando los hijos estén a su cargo y en su compañía. Los gastos extraordinarios deberán ser igualmente asumidos por ambos a partes iguales, con independencia de con quién se encuentre el menor en el momento en que tengan lugar esos gastos.

Otra posibilidad acogida por los Tribunales consiste en la creación de una cuenta corriente común a la que ambos padres tienen acceso y en la que cada mes ingresarán una determinada cantidad para el sostenimiento de las necesidades de los hijos, especialmente cuando existen gastos domiciliados como cuotas de colegio o AMPAS, por ejemplo. El principal problema de este sistema consiste en que no todos los recibos son domiciliables y otros gastos como ropa o alimentación no podrán imputarse a dicha cuenta salvo que exista una relación fluida y cordial entre los progenitores, lo que no siempre sucede en la práctica.

b) Contribución desigual entre uno y otro progenitor en atención a sus respectivos recursos económicos. Cuando entre uno y otro progenitor hay mucha diferencia de ingresos es posible fijar una pensión de alimentos que garantice que el menor sigue estando "cubierto" se encuentre con el progrenitor con que se encuentre. 

c) Constitución de una pensión mensual en favor de uno solo de los padres. Suele darse en los supuestos en que el reparto del tiempo de custodia entre uno y otro progenitor es desigual o cuando uno de los padres se encuentra más desprotegido o en una situación más desfavorable.

 
Métete-en-tus-asuntos---Abogados-de-Divorcio-y-Familia.jpg

Déjalo en nuestras manos

Sabemos que es complicado, pero estamos aquí para ayudarte. Tu historia es la nuestra.



CONSULTAR AHORA

También te gustará