Padres separados: niños maleta

¿Quién tiene que comprar la ropa? ¿Puede el padre/madre rebajar la pensión de alimentos si le compra ropa al niño? ¿Tiene obligación el custodio de entregar al niño con ropa para las visitas con el otro progenitor? 

 
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Con la mochila a cuestas

En España se disuelven al año más de 100.000 matrimonios, de los cuales casi el 50% tienen hijos menores de edad, según los últimos datos publicados por el INE. Esto significa que casi 50.000 niños se convierten cada año en hijos de padres separados, dando lugar a un fenómeno hasta ahora desconocido, el de los llamados "niños maleta". Niños que, ya desde edades muy tempranas, van de casa de mamá a la de papá (y viceversa) cargados de ropa y con la mochila a cuestas. Con este nuevo fenómeno han surgido también problemas asociados, que hasta hace unos años los abogados ni contemplábamos y que ahora se han convertido en el día a día de nuestros despachos:

1. ¿Quién tiene que comprar la ropa?

El encargado de comprar la ropa es siempre el progenitor que tiene la custodia, que es quien convive con el hijo en el día a día y, por tanto, quien mejor conoce sus necesidades. Esto quiere decir, que el padre o madre custodio es quien decide cuándo comprar nueva ropa, qué prendas concretas es necesario adquirir o el estilo de vestimenta que llevará niño. Últimamente no faltan casos en los que los padres inician una discusión sobre qué "estilo" debería llevar el niño o cuantas prendas necesita en su armario. En algunos casos llega incluso a oidos del abogado que, sin sospecharlo, se encuentran al teléfono tratando de negociar con el abogado de la parte contraria el número de jerseis que son necesarios para formar el armario de un niño de 7 años.

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Ante este dilema, muchos padres optan por comprar ropa al niño de manera separada, aumentando considerablemente el gasto en ropa que los progenitores tienen que asumir. Éste problema, que puede parecer irrelevante si la ex pareja solo tiene un hijo en común, cobra mayor importancia si pensamos en familias formadas por dos o tres hijos, en las que los gastos en vestimenta se duplican e incluso triplican. 

¿Quién tiene que pagar la ropa de los hijos? ¿Es posible reclamar al progenitor que paga la pensión la mitad de los gastos en vestimenta?

El gasto en ropa es un gasto ordinario incluido en la pensión de alimentos y que debe pagarse con cargo a ésta por parte del padre o madre custodio. Esto implica que el progenitor que paga la pensión ya contribuye a sufragar los gastos en ropa con la cantidad que paga mensualmente y, consecuentemente, no cabe la posibilidad de reclamarle una cantidad extra por la necesidad de comprar al niño nueva ropa.

¿Puede el progenitor que pasa la pensión pagar menos si le compra él directamente la ropa al hijo?

Es un caso típico: el progenitor no custodio decide comprar ropa al niño por sí mismo y después descontarse el importe de la pensión de alimentos que paga mensualmente. Razones hay para todos los gustos que "el niño siempre viene hecho un espanto" que "necesitaba una chaqueta de abrigo", que "le hacían falta zapatos nuevos", etc. Tampoco faltan los padres que quieren que su niño vaya a la última, que tenga la camiseta de ese futbolista famoso o que buscan "ganar puntos" llevánsose al hijo de compras.

El progenitor que paga la pensión tiene obligación de abonar su importe íntegramente y no puede descontar una parte alegando que le ha comprado ropa al niño.

Aunque nada impide que el padre o madre no custodio le compre ropa al niño si eso le hace feliz, esto no significa que pueda descontarse la cantidad invertida en ropa de la pensión mensual de alimentos. Esto quiere decir que el progenitor que paga la pensión tiene la obligación de abonar su importe íntegramente y no puede decidir por sí mismo descontar una parte, nisiquiera alegando que le ha comprado ropa al niño. Si lo hace será posible obligarle al pago solicitando ante los tribunales la ejecución de la sentencia en la que se reconoce el la pensión de alimentos.

Si el progenitor no custodio detecta que el niño tiene ropa que le queda pequeña o está estropeada y necesita nueva ropa lo que debe hacer es evitar meterse en camisas de once varas y comunicarlo al custodio para que sea éste el que la reponga. 

Cuando la custodia de los hijos es compartida, es frecuente encontrarse con sentencias o convenios reguladores que se limitan a establecer que el reparto de los gastos ordinarios de los hijos se hará por mitades entre ambos padres, pero sin indicar quién tiene la obligación de comprar la ropa. En estos casos los padres pueden optar por dos soluciones alternativas:

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  • Comprar la ropa con cargo a una cuenta común y que el niño la lleve consigo de la casa de mamá a la de papá y viceversa en los periodos en que le toque estar con uno u otro progenitor. Esta formula requiere una buena relación entre los padres o, al menos, una comunicación fluida para saber lo que prendas se van comprando y lo que el niño necesita. 
  • Comprar cada uno de los padres la ropa necesaria para cuando el hijo esté en su compañía y conservarla en su casa. Este sistema, aunque a priori pueda parecer que simplifica las cosas, supone en la práctica duplicar el gasto en ropa, pues exige que el hijo tenga al menos dos ejemplares de cada prenda. 

Sea cual sea el sistema elegido por los progenitores, aconsejamos siempre plasmar el acuerdo por escrito en el convenio regulador para evitar desacuerdos futuros o malosentendidos.

2. Derecho de visitas: Con la ropa a vueltas

Otra de las cuestiones problemáticas en relación con la ropa de los hijos se da en el momento de la entrega del menor al padre o madre no custodio para cumplir con el régimen de visitas. El progenitor que tiene derecho de visitas va a recoger al hijo para pasar juntos el fin de semana y el niño no trae más ropa que la puesta.

También ocurre al contrario: el padre o madre custodio va a recoger a los niños al finalizar las visitas y se encuentra con que éstos vuelven con la mochila vacía, con la mitad de la ropa o con todo sucio y sin lavar. Y si es de un solo hijo pasa, pero como sean dos o tres ahí que se encuentra, domingo a las 22:30 horas, poniendo lavadoras sin descanso y clamando al cielo para que el chandal esté seco para la clase de educación física del lunes.

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Para evitar estos problemas en las entregas y recogidas de los niños, muchos convenios han empezado a incluir una cláusula en la que de manera expresa se establece la obligación del progenitor custodio de entregar al menor con ropa suficiente para pasar los días de visita en casa del otro progenitor. 

¿Tiene el custodio la obligación de entregar al niño con ropa?

Sí, el padre o madre que tiene la custodia tiene la obligación legal de facilitar el normal desarrollo de las visitas del hijo con el otro progenitor. Esta obligación implica, además de permitir el contacto telefónico y entregar al niño el día correspondiente, entregar al otro una mochila o maleta con la ropa y enseres que el hijo pueda necesitar para el periodo que duren las visitas.

Son incumplimientos:

  • Entregar al niño sin mudas o ropa suficiente para pasar la estancia. Entregar al menor sin ropa para cambiarse o sin los enseres de higiene o aseo personal necesarios y suficientes para pasar el fin de semana o el tiempo de estancia en casa del otro progenitor se considera un incumplimiento de la obligación del custodio de facilitar las visitas del niño con el otro progenitor. El hijo debe ser entregado siempre con la ropa suficiente para  todos los días de estancia con el otro progenitor, salvo que se trate de estancias largas (por ejemplo, un mes de verano) en los que bastará con enviarle la ropa para unos días y, después será el progenitor con el que se encuentre el niño el encargado de lavarla para que el niño la pueda reutilizar. 
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  • Entregar al niño con ropa insuficiente o inadecuada. Puede ocurrir que los niños, pese a llevar consigo ropa, llevan prendas inadecuadas o insuficientes para el tiempo de estancia. Hablamos, por ejemplo, de estancias de vacaciones de verano en las que se envía al niño sin bañador o ropa de playa pese a que se conoce o es previsible que la va a necesitar, de fines de semana de invierno en los que se entrega al menor sin ropa de abrigo o de tardes intersemanales en las que el niño va sin una muda para el día siguiente.

Cuando esto ocurre de forma reiterada se entiende que existe un incumplimiento por parte del custodio de su obligación de enviar al niño con la ropa necesaria para el normal desarrollo de las visitas, lo que puede justificar una demanda de ejecución e incluso una modificación de medidas. Evidentemente hablamos aquí de casos en los que la entrega del niño sin la ropa necesaria para la estancia se hace de manera intencionada o repetidamente. No se considera incumplimiento si sucede de manera ocasional o por un despiste. 

Y el no custodio, ¿Cuáles son sus obligaciones?

La misma obligación de entrega del menor con ropa la tiene el progenitor no custodio quien, terminado el tiempo de visitas debe devolver al niño junto con todas las prendas y enseres con los que le fue entregado al empezar las visitas. Deseablemente, esas prendas deberían ser devueltas en el mismo estado en que fueron entregadas, es decir, limpias y en buen estado, aunque esto no siempre ocurre en la práctica. 

¿Tiene que comprar el progenitor no custodio ropa al niño para las visitas con pernocta?

No, la pensión de alimentos que abona el padre o madre no custodio y que se establece para cubrir los gastos ordinarios de los hijos incluye también los gastos en ropa y vestido. Esto significa que el progenitor no custodio ya hace su aportación para la compra de ropa del niño con lo que paga de pensión y, por tanto, no tiene que comprar ropa adicional para cuando el hijo esté en su compañía.

3. Problemas en la entrega de la ropa: Soluciones

Cuando padre o madre que tiene la custodia incumple reiteradamente su obligación de entregar al niño con la ropa necesaria para las estancias con el otro progenitor es posible optar por diferentes soluciones:

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1. Llegar a un acuerdo con el otro progenitor. Lo primero que aconsejamos a nuestros clientes es intentar dialogar con el otro progenitor y llegar a un acuerdo. Ofrecer alternativas y facilidades para el buen desarrollo de las visitas pensando siempre en el bien del niño, que es el mayor perjudicado en esta situación. Es el niño el que pasa el fin de semana sin una muda para cambiarse, bañador para la playa o una cazadora de abrigo para cuando refresca. Puede que las relaciones con el otro progenitor no sean buenas, puede que tengas razón en tus planteamientos y estés cansado/a de ser tú siempre quien cede pero piensa en el niño, él no tiene porqué sufrir las consecuencias. 

Entre las alternativas que se pueden acordar por los padres de mutuo acuerdo están, a modo de ejemplo:

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  • Entregar al no custodio un par de mudas para que éste las conserve en su casa y que los niños tengan siempre una muda sin necesidad de llevarla consigo cada fin de semana.
  • Comprar, por parte del no custodio, la ropa y enseres para conservar en su casa de modo que los niños no tengan que transportar la ropa consigo para cada visita. En este caso, el progenitor que pasa la pensión de alimentos y además compra ropa adicional podrá solicitar al Juzgado una reducción de la pensión.
  • Derivar la obligación en los propios hijos. Cuando los hijos tienen edad suficiente, lo lógico es que sean ellos mismos los que se preparen su mochila y se hagan cargo de llevar la ropa que puedan necesitar para las estancias con el oro progenitor sin necesidad de que lo haga el custodio. No hay una edad legal establecido para ello, pero se considera que a partir de los 12 años los menores están suficientemente capacitados para decidir qué ropa quieren llevar y preparar su propia maleta con lo necesario para pasar los días de visita. 

2. Pedir la intervención judicial solicitando al Juzgado que intervenga para garantizar el buen desarrollo de las visitas, requiriendo al progenitor que entrega al niño sin la ropa necesaria para que cumpla con sus obligaciones. Desde el Juzgado se instará al padre o madre incumplidor  a que cumpla y se le informará de las consecuencias legales de no hacerlo, que pueden ir desde multas económicas hasta un cambio de custodia por un mal ejercicio del deber de guarda, al obstaculizar el normal desarrollo de las visitas.

3. Solicitar ejecución de sentencia. Si tras los pasos anteriores, el progenitor custodio sigue sin cumplir y entrega al niño sin ropa, solo queda solicitar judicialmente el cumplimiento mediante una ejecución de sentencia. Esta es una solución momentánea, pues el juez ordenará al padre o madre incumplidor que cumpla con sus obligaciones, pero nada impide que vuelva a incumplir. Además, nos obligaría a solicitar una ejecución cada vez que el niño sea entregado o devuelto sin ropa lo que, además de poco práctico, sería altamente costoso.

Si los incumplimientos son reiterados, la mejor opción será instar una modificación de medidas destinada modificar el régimen de visitas reduciéndo los días de visita o concentrandolos en días consecutivos para que existan menos intercambios de ropa. También podrían llegar a suprimirse las pernoctas, aunque esta medida es muy excepcional y solo para los casos en el que los incumplimientos tengan consecuencias graves para el menor. Otra posibilidad cuando el padre o madre custodio incumple con la obligación de entregar al hijo con ropa suficiente para las estancias de manera reiterada es solicitar al Juzgado la reducción de la pensión de alimentos. Así, el padre o madre que pasa la pensión puede solicitar al Juzgado que se le permita abonar menor cuantía mensualmente para destinar esa cantidad a comprar al niño ropa que pueda conservar en su casa para cuando tengan lugar las visitas.

Todos estos problemas se solucionarían si los padres en lugar de dejarse llevar por el conflicto pensasen un poco más en el bienestar de los niños. Al fin y al cabo el que tiene que pasar el fin de semana solo con una muda, sin ropa de abrigo o con vestimenta inadecuada, es el niño que sufre las consecuencias del berrinche de sus padres por mantenerse en sus posiciones.

En resumen

  • El padre o madre que convive con el hijo es quien debe comprar la ropa, así como otros enseres que el hijo pueda necesitar puesto que es el que mejor conoce las necesidades del niño.
  • El progenitor no custodio, ya contribuye a cubrir los gastos en vestimenta con lo que abona de pensión por lo que no tiene obligación de aportar más dinero ni de comprar ropa al niño para las estancias que el hijo pase con él.
  • El progenitor custodio tiene obligación de facilitar el normal desarrollo de las visitas con el otro progenitor, lo que implica enviar al niño con una mochila o maleta con la ropa y enseres necesarios para el tiempo de visitas.
  • Terminado el tiempo de visitas, el progenitor no custodio tiene obligación de devolver al menor junto con toda la ropa y enseres con los que le fue entregado al empezar las visitas.
 
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