La vivienda en el divorcio IV: ¿Quién paga la hipoteca tras el divorcio?

¿Quién tiene que seguir pagando la hipoteca tras el divorcio? ¿Tengo que seguir pagando la hipoteca aunque la casa se haya atribuido a mi ex? ¿Puede el banco seguir reclamándome el pago si la sentencia dice otra cosa? ¿Qué pasa si mi ex deja de pagar su parte de la hipoteca?

 
 

Hasta que la hipoteca nos separe

Tras el divorcio, una de las cuestiones que más controversias genera es el pago de la hipoteca que grava la vivienda familiar, especialmente cuando ésta se ha atribuido a los hijos y a uno de los cónyuges en el proceso de divorcio y el otro se ve obligado a abandonar la casa y a seguir pagando la hipoteca. Cuando el matrimonio llega a su fin y las facturas de la hipoteca siguen llegando, ¿Qué opciones tienen los cónyuges?

En este artículo hemos reúnido las preguntas más frecuentes que nos hacen nuestros clientes cuando se trata de resolver sus dudas sobre la hipoteca:

1. ¿Quién debe pagar la hipoteca tras el divorcio?

La regla general es que las cuotas de la hipoteca debe abonarlas quien aparezca como deudor en el contrato de préstamo hipotecario firmado con la entidad bancaria:

  • Si el préstamo se concedió a uno solo de los cónyuges: el deudor será el cónyuge titular del préstamo y será el único responsable del pago frente a la entidad bancaria.
  • Si el préstamo se concedió a ambos, ya sea casados o estando aún solteros: los dos cónyuges son deudores y el banco podrá reclamar las cuotas a cualquiera de ellos.

El pago de la hipoteca es una obligación que los cónyuges contrajeron con el banco en el momento en que firmaron el contrato de préstamo y que no cambia por el simple hecho del divorcio. Para el banco, ambos cónyuges son deudores y puede reclamar a cualquiera de ellos el pago. 

Tampoco es relevante para el pago de la hipoteca la situación en la que quede la vivienda tras el divorcio. A la entidad bancaria en nada le afectan los acuerdos a los que hayan llegado los cónyuges sobre el reparto de la vivienda pues, mientras no se cambie el titular del crédito en el contrato firmado con el banco, los dos ex cónyuges seguirán siendo deudores. Por ello, aunque tras el divorcio uno de los ex cónyuges compre al otro su parte de la vivienda, el banco puede seguir reclamando el pago de la hipoteca a ambos ex cónyuges. Para que esto deje de ser así, habrá que negociar con la entidad bancaria un cambio de titular del crédito hipotecario a fin de que dejen de figurar los dos cónyuges como deudores y pase a ser titular único y, por tanto, único responsable de los pagos, el que se ha quedado con la vivienda. Este acto se conoce técnicamente como novación de la hipoteca. Para saber más te recomendamos visitar el anterior artículo de esta serie "La vivienda en el divorcio IV: ¿Qué hacemos con la casa?".

2. ¿Puede reclamarme el banco el pago de la hipoteca si el convenio regulador o la sentencia dice que debe pagarlo mi ex cónyuge?

Si, puesto que el banco no está vinculado por los acuerdos privados a los que lleguen los cónyuges en el convenio regulador y en los que no ha participado. Frente a la entidad bancaria prevalece el contrato de préstamo hipotecario firmado con los cónyuges en su día y según el cual ambos son deudores, por lo que podrá seguir reclamándo a cualquiera de ellos el pago de las cuotas hipotecarias.

Para entender porqué ocurre esto, hay que distinguir entre:

a) Los pactos de los cónyuges entre sí

Los pactos a los que puedan llegar los cónyuges en el convenio regulador de divorcio sobre el pago de la hipoteca son obligatorios para los miembros de la ex pareja desde el momento en que se firman. Así, si uno de ellos se compromete a pagar la totalidad de la hipoteca o una cantidad mayor de la cuota mensual, estará obligado a hacerlo. Lo mismo ocurrirá con lo establecido en la sentencia judicial de divorcio.

b) Los acuerdos de los cónyuges con el banco

La relación de los cónyuges con el banco no cambia tras el divorcio. Para la entidad bancaria, los dos ex cónyuges siguen siendo titulares del crédito hipotecario y, por tanto, deudores. Los acuerdos de los ex cónyuges en el convenio regulador (pago de la hipoteca 50%- 50%, pago 60-40%, pago de la totalidad por uno de ellos, etc.), aunque son obligatorios para ellos, no afectan al contrato de hipoteca y la entidad, que sigue conservando el derecho a reclamar a cualquiera de ellos la totalidad de las cuotas (y no solo la mitad a cada uno). La razón es sencilla, la entidad bancaria no puede estar obligada por unos acuerdos en los que no ha participado. Del mismo modo, el banco no estará vinculado por la sentencia judicial, pues no ha sido parte del proceso de divorcio.

Para cambiar esta situación, será necesario negociar un nuevo acuerdo con el banco, donde se establezcan las nuevas condiciones de contratación y quienes serán los titulares del crédito que asumirán el pago de la hipoteca. Esta operación de cambio de titular se conoce como novación de la hipoteca. Así, para liberar a uno de los cónyuges de la obligación de pago es imprescindible que el banco acepte la novación de la hipoteca y que se firme ante notario una nueva escritura. Sin embargo, hay que tener presente que la entidad bancaria no está obligada a aceptar la novación de la hipoteca. Para el banco, la novación supone perder una de sus garantías de pago pues en lugar de dos deudores a los que poder reclamar, tendrá solo uno.

Por ello, te aconsejamos que antes de tomar cualquier decisión respecto de la vivienda como venderla, extinguir el condominio o comprar la parte que pertenece a tu ex cónyuge, te informes en la entidad bancaria en la que tengas firmada la hipoteca sobre las posibilidades de realizar el cambio de titular del crédito y cuales serán las condiciones para ello. Algunos bancos exigen que se aporten garantías adicionales como avalistas, pago anticipado de una parte de la hipoteca, subida de intereses, contratación de seguros de hogar, etc.

3. Si el uso de la vivienda familiar se ha atribuido a mi ex en el divorcio ¿Tengo que seguir pagando la hipoteca?

Si, puesto que el uso de la vivienda y la propiedad de la misma son cosas distintas. El pago de la hipoteca, tal y como explicábamos nuestro artículo anterior La vivienda en el divorcio II: ¿Quién debe pagar los gastos?, es un gasto inherente a la propiedad de la vivienda. Esto implica que, con independencia de quién haga uso de la misma, las cuotas de la hipoteca debe abonarlas quien sea propietario:

  • Si la vivienda es ganancial: ambos cónyuges al 50% cada uno;
  • Si la vivienda es común (no ganancial): cada uno de ellos deberá pagar una parte de la cuota hipotecaria proporcional a su participación en la propiedad, es decir al % de cuota que tenga sobre la propiedad de la vivienda. Así, si a uno de los cónyuges le corresponde un 60% de la propiedad y al otro un 40%, las cuotas mensuales de hipoteca se pagarán por ambos en relación con en esos mismo porcentajes;
  • Si la vivienda es privativa de uno solo de los cónyuges: el cónyuge titular deberá pagar la totalidad de la hipoteca, aunque el uso de la vivienda se haya atribuído al otro.

No hay que olvidar, sin embargo, que el banco podrá reclamar la totalidad de las cantidades debidas a quien figure como titular del crédito hipotecario, que estará obligado a pagarlas, pudiendo reclamar después al otro lo que hubiera pagado de más.

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4. ¿Qué pasa si dejo de pagar mi parte de la hipoteca? ¿Y si lo hace mi ex?

Tal y como comentábamos al inicio de este artículo, las obligación del pago de la hipoteca al banco es solidaria y no se divide. Esto implica que aunque cada uno de los ex cónyuges se haya comprometido al pago de un %, el banco puede seguir reclamando a cualquiera de ellos la totalidad. En consecuencia, si cualquiera de los ex cónyuges deja de pagar "su parte", el otro tendrá que cubrir esas cantidades para que el banco reciba la totalidad de la cuota. En caso contrario, se trataría de un impago parcial de la hipoteca y la entidad bancaria podría ejecutar la hipoteca sobre la vivienda y proceder al deshaucio. 

En la práctica, sin embargo, es infrecuente llegar al extremo de ejecutar la vivienda y es mucho más probable que se renegocien con el banco soluciones alternativas para suplir la falta de pago tales como:

  • Ampliación del plazo de la hipoteca rebajando las cuotas mensuales y aumentando el número de años a pagar
  • Concesión de un periodo de carencia en el que solo se deberán pagar los intereses y no deuda. Al igual que en el caso anterior se reducirán las cuotas mensuales pero se aumentará el número de años a pagar.
  • Liquidación anticipada. Si el otro ex cónyuge dispone de fondos propios suficientes puede liquidar la hipoteca anticipadamente pagando la totalidad del importe que reste por cubrir o, al menos, la parte que correspondería al ex cónyuge que ha dejado de pagar.

Estos son solo algunos ejemplos, para conocer las opciones concretas de tu caso te aconsejamos que acudas a tu banco y te informes de las alternativas que pueden ofrecerte.

5. ¿Cómo puedo recuperar lo pagado de más de la hipoteca que correspondía pagar a mi ex?

Las cantidades pagadas de más por un cónyuge en beneficio del otro siempre pueden ser recuperadas, pues, en caso contrario se estaría beneficiando al cónyuge que dejó de pagar, que conservaría sus derechos en la propiedad sin haber cumplido con sus obligaciones de pago. 

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La forma de reclamar dichas cantidades será diferente según la situación:

a) La vivienda es ganancial y no se ha hecho aún el reparto de bienes

Cuando la vivienda sea un bien ganancial, el cónyuge que hubiese pagado una cantidad mayor podrá recuperar lo pagado de más cuando se produzca la liquidación de la sociedad de gananciales y el reparto de los bienes del matrimonio. 

En el momento de la liquidación, se hará una valoración de la vivienda calculando su valor y las cantidades pagadas por cada uno de los cónyuges en concepto de hipoteca. Si resulta que uno de ellos ha pagado una cantidad mayor, las cantidades abonadas de más se considerarán una deuda de la sociedad de gananciales y deberán pagarse antes de hacer el reparto:

  • Si la vivienda se vende a un tercero: con el dinero recibido por la venta se pagarán primero las cantidades abonadas de más por el cónyuge que ha asumido la hipoteca. El dinero restante se repartirá entre los dos ex cónyuges en función de su cuota de propiedad (normalmente 50%-50%).
  • Uno de los cónyuges compra al otro su parte: cuando el cónyuge que ha pagado una parte de la hipoteca que no le correspondía compre al otro su parte, se restará del precio, las cantidades ya abonadas de más.
EJEMPLO

Antonio y María tienen una vivienda en gananciales gravada por hipoteca, por la que abonan 400€ mensuales. Durante la tramitación del divorcio, que ha durado 1 año y 6 meses, Antonio ha asumido el pago de la totalidad de las cuotas (su parte y la de María). Tras el divorcio, los ex cónyuges deciden liquidar la sociedad de gananciales y vender la casa a una tercera persona por 200.000€ ¿Qué cantidad corresponde a Antonio?

  1. Calculamos la cantidad pagada por Antonio:
  2. 400€/mes x 18 meses = 7.200 €
  3. Lo dividimos entre dos para calcular lo pagado de más:
  4. 7.200€/2= 3.600 €
  5. Ahora calculamos la cantidad a repartir entre los cónyuges para lo que restamos lo pagado a mayores por Antonio al precio obtenido por la vivienda:
  6. 200.000€- 3.600€= 196.400€
  7. Y lo dividimos entre dos para calcular lo que corresponde a cada cónyuge: 196.400 €/2= 98.200€

Antonio tiene derecho a recibir la mitad del importe de la venta de la vivienda más las cantidades pagadas de más: 98.200€ (de la venta) + 3. 600€ pagados de más= 101.800€

b) La vivienda es propiedad de los dos ex cónyuges (no ganancial) 

Cuando los ex cónyuges son ambos propietarios pero la vivienda no es ganancial, bien porque nunca lo fue, bien porque ya se ha liquidado la sociedad de gananciales repartiéndose la vivienda al 50% entre cada uno, la reclamación de las cantidades pagadas de más solo podrá hacerse judicialmente. Para ello, habrá que presentar en el Juzgado una demanda solicitando el reembolso de dichas cantidades dentro del plazo máximo de 5 años. 

c) La vivienda es privativa de uno solo de los cónyuges

Cuando la vivienda pertenece a uno solo de los cónyuges, el único deudor será el cónyuge propietario y, por tanto, será quien deba hacer frente a la hipoteca. Sin embargo, puede darse el caso de que el otro cónyuge haya contribuido al pago de la hipoteca mientras estaban casados o haya pagado alguna de las cuotas tras el divorcio. Los casos más comunes son:

  • La hipoteca se pagó con dinero ganancial durante los años que los cónyuges estaban casado

Cuando la totalidad o una parte de la hipoteca de la que era deudor solo uno de los cónyuges se haya abonado con cargo a bienes gananciales, el otro cónyuge tendrá un crédito contra la sociedad de gananciales y, en el momento en el que se haga la liquidación, tendrá derecho a recuperar esas cantidades. Dada la complejidad de las operaciones de cálculo que deben hacerse para la liquidación de gananciales te aconsejamos que acudas a un abogado para que te asesore sobre tu caso.

  • Tras el divorcio se ha atribuido la vivinda al cónyuge no propietario y éste ha seguido pagando la hipoteca

Cuando el uso de la vivienda se haya atribuido al otro cónyuge en el divorcio y éste haya seguido pagando las cuotas de la hipoteca simplemente porque llegaban las facturas a la vivienda y desconocía que no era su obligación seguir pagándolas, para recuperar lo pagado indebidamente tendrá que presentar una demanda de reclamación de cantidad. 

 
 
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